
El Departamento de Justicia de Estados Unidos y el inspector general del Departamento de Agricultura (USDA) designaron al sur de Florida como la primera sede piloto nacional de la iniciativa HEAT (Hunger Assistance Enforcement and Accountability Teams), un programa de coordinación interagencial creado para investigar y procesar penalmente el fraude contra programas federales de asistencia alimentaria.
El lanzamiento oficial tuvo lugar este viernes en Miami, donde el fiscal federal Jason A. Reding Quiñones del Distrito Sur de Florida y el inspector general del USDA, John Walk, encabezaron una mesa redonda con representantes de más de 17 agencias federales, estatales y locales.
La selección del sur de Florida como punto de partida no fue casual: las autoridades citaron su gran y diversa población, su extensa red de comercios minoristas y sus conexiones internacionales como factores que facilitan esquemas sofisticados de fraude.
HEAT apunta a modalidades concretas de abuso: robo electrónico de beneficios mediante tarjetas EBT, tráfico de beneficios SNAP, fraude en comercios autorizados, robo de identidad y métodos cibernéticos.
«Los programas federales de asistencia alimentaria son un salvavidas para las familias necesitadas, no una fuente de ganancias para estafadores y organizaciones criminales», declaró Reding Quiñones. «Nuestro mensaje es simple: si explotas programas diseñados para alimentar a estadounidenses en necesidad, espera enfrentar la justicia federal».
Por su parte, Walk advirtió que las organizaciones criminales recurren cada vez más a métodos sofisticados para desviar fondos de SNAP y del Programa de Alimentos para el Cuidado de Niños y Adultos (CACFP). «Buscamos trabajar juntos en las investigaciones y el procesamiento penal de estos crímenes contra los estadounidenses más necesitados», señaló.
El mismo día del anuncio, la fiscalía presentó cargos contra Al Amin, de 52 años, propietario de la tienda Kwik Stop 72 en Hollywood, acusado de un esquema de fraude SNAP por más de 500,000 dólares entre octubre de 2023 y marzo de 2026.
Según documentos judiciales, Amin compraba tarjetas EBT a beneficiarios por aproximadamente la mitad de su valor y usaba los fondos para adquirir mercancía al por mayor. Durante una operación encubierta, un investigador entregó tarjetas con cerca de 64,388 dólares en beneficios y recibió 29,474 dólares en efectivo a cambio. Amin enfrenta hasta cinco años por el cargo de fraude SNAP y hasta veinte por conspiración de fraude electrónico.
El caso se suma a una cadena de investigaciones recientes en la región. En julio pasado, un gran jurado federal acusó a cuatro hombres de desviar más de 19 millones de dólares del programa SNAP entre 2019 y 2026 a través de comercios en Miami-Dade y Broward.
Y el viernes, un día antes del lanzamiento de HEAT, fue arrestado Anwar Jouda, de 51 años, acusado de desviar casi 862,000 dólares mediante robo de identidad y solicitudes comerciales fraudulentas vinculadas a un comercio SNAP de Miami.
Es importante subrayar que HEAT es una estructura distinta de la Operación Heat Check ejecutada por el Servicio Secreto en agosto, que fue un operativo puntual de inspección de establecimientos. En esa ocasión, se confiscaron 13 dispositivos de clonación de tarjetas en 378 establecimientos del sur de Florida, evitando pérdidas estimadas en 13.5 millones de dólares.
Las autoridades aclararon que la iniciativa HEAT no implica ningún cambio en la elegibilidad de los beneficiarios de SNAP, ni en las fechas de pago ni en las obligaciones de quienes reciben asistencia alimentaria. Su objetivo es perseguir a quienes explotan los programas, no a las familias que dependen de ellos.
Un dato que afecta directamente a los beneficiarios: desde el 20 de diciembre de 2024, los fondos SNAP robados mediante clonación de tarjetas ya no pueden ser reemplazados a nivel federal, lo que convierte la protección de las tarjetas EBT en una prioridad urgente para las familias más vulnerables.
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