
Delegaciones de Rusia y Ucrania se reunirán el 10 y 11 de noviembre en Abu Dabi, Emiratos Árabes Unidos, en una nueva ronda de conversaciones trilaterales con mediación estadounidense, según confirmaron este martes tanto el Kremlin como el presidente ucraniano Volodimir Zelenski desde Berlín.
Acorde a la información publicada por El País, será la tercera vez en lo que va de año que ambos países se sientan cara a cara en territorio emiratí, después de dos rondas previas celebradas en enero y febrero de 2026 que no produjeron acuerdos sustantivos.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, fue el primero en confirmar la convocatoria. Horas antes, en la madrugada de este martes, Rusia había lanzado un bombardeo múltiple contra infraestructuras energéticas en las regiones de Vínnitsia, Dnipropetrovsk y Járkov, dejando a casi 200,000 personas sin electricidad y causando decenas de heridos, incluidos al menos 73 en un ataque contra un complejo hospitalario en Járkov.
El enviado especial de la Casa Blanca, Steve Witkoff, había adelantado la noticia el lunes a través de sus redes sociales, señalando que la cita abordará «acuerdos de seguridad posteriores a la guerra, desescalada, medidas humanitarias y el fin de la guerra».
Según un alto funcionario estadounidense citado por Reuters, Witkoff y Jared Kushner, yerno del presidente Donald Trump, representarán a Washington en Abu Dabi. El Kremlin, por su parte, confirmó que Vladimir Medinski, asesor de Putin, encabezará la delegación rusa.
Putin aceptó retomar las negociaciones tras reunirse con Witkoff en San Petersburgo hace dos semanas, en lo que la administración Trump describe como el último intento estadounidense por detener el conflicto más sangriento en Europa desde la Segunda Guerra Mundial.
En ese encuentro también se trató la venta de diésel ruso a Estados Unidos, un acuerdo que ha aliviado las arcas de Moscú, castigadas por las sanciones occidentales.
Las dos rondas anteriores en Abu Dabi lograron mantener abierto el canal diplomático y produjeron un canje de 314 prisioneros de guerra en febrero, pero chocaron contra el mismo muro: Rusia exige que Ucrania reconozca como soberanos los territorios ocupados durante la invasión y retire sus tropas de las zonas del Donbás que Moscú no controla, condiciones que Kiev rechaza.
Las conversaciones quedaron paralizadas desde mediados de febrero, en parte porque el conflicto entre Israel, Estados Unidos e Irán —y el posterior cierre del estrecho de Ormuz— desplazó la atención internacional. En el frente, la ofensiva rusa permanece estancada desde enero de 2026, con Rusia controlando aproximadamente el 80% de la provincia de Donetsk sin avances significativos.
Zelenski, reunido en Berlín con el canciller alemán Friedrich Merz, reclamó que Europa tenga un asiento en la mesa. «Las negociaciones trilaterales son un formato que puede aportar soluciones a largo plazo», dijo el presidente ucraniano, aunque ambos líderes advirtieron que «esta guerra no terminará sin Europa».
Merz fue especialmente contundente al rechazar que el futuro de Ucrania se decida sin su presidente: «Es totalmente inaceptable que terceros países hablen del futuro de Ucrania sin el presidente de Ucrania. Y donde se sienta Ucrania, está representada Europa». Sus palabras apuntan también al intento de Trump de organizar una cumbre trilateral con Vladimir Putin y el líder chino Xi Jinping.
Alemania, el mayor contribuyente europeo en la defensa de Kiev, aprobó este martes un nuevo paquete de ayuda de 200 millones de euros, destinado principalmente a paliar las necesidades de la población ucraniana durante el invierno, y se comprometió a transferir nuevas baterías de sistemas antiaéreos Iris-T y Patriot.
Zelenski continuará su gira europea este miércoles en Bruselas, donde se celebrará una conferencia entre representantes de la Unión Europea, Estados Unidos y la OTAN, mientras Merz anunció una cumbre de la Coalición de Voluntarios para el 19 de noviembre, centrada en la ayuda militar para 2027 y las garantías de seguridad para Ucrania.
Vídeos relacionados:
Archivado en: