Guantánamo gana protagonismo militar: Los movimientos del Pentágono en plena tensión con Cuba

Ejercicio militar con drones en la Base Naval de Guantánamo © Facebook / Naval Station Guantanamo Bay, Cuba
Ejercicio militar con drones en la Base Naval de Guantánamo Foto © Facebook / Naval Station Guantanamo Bay, Cuba

La Base Naval estadounidense de Guantánamo está adquiriendo nuevas capacidades militares en un contexto de creciente tensión entre Washington y La Habana.

Las inspecciones de altos mandos del Pentágono, la incorporación de tecnologías de guerra autónoma y los recientes ejercicios antidrones forman parte de una sucesión de movimientos que reflejan la importancia estratégica de esta instalación para Estados Unidos.

El más reciente se conoció este martes 3 de noviembre, cuando la Estación Naval de Guantánamo informó en Facebook que había realizado maniobras destinadas a comprobar su capacidad para detectar y contrarrestar pequeños sistemas aéreos no tripulados.

Bajo el lema No Fly Zone (Zona de exclusión aérea), las fuerzas estadounidenses ensayaron respuestas frente a drones que simulaban operaciones hostiles, con participación de la Fuerza de Tarea Conjunta Interinstitucional 401 (JIATF-401), las Fuerzas Navales del Comando Sur y la Cuarta Flota, el Comando de Desarrollo de Capacidades de Combate del Ejército y el Comando Sur (SOUTHCOM).

El entrenamiento se produce después de que el Pentágono modificara sus directrices para reforzar la protección de las instalaciones militares frente a estas amenazas y anunciara la incorporación de nuevas capacidades de guerra autónoma en Guantánamo.

Una nueva doctrina de defensa: más allá del perímetro de las bases

En enero, el Departamento de Defensa estadounidense dio a conocer una directiva, firmada por el secretario Pete Hegseth el 8 de diciembre de 2025, que ampliaba las posibilidades de actuación de los comandantes militares ante posibles amenazas de drones.

Las instrucciones establecían que la defensa de las instalaciones no debía limitarse a sus cercas perimetrales. Los mandos podrían identificar y evaluar amenazas antes de que los aparatos penetraran en las bases y contarían con mayor autonomía para establecer medidas de protección.

El general Matt Ross, responsable de la JIATF-401, resumió la nueva orientación con una frase significativa: «La lucha contra los drones no empieza ni termina en la valla perimetral».

La directiva estaba dirigida a instalaciones militares en territorio estadounidense y no implica automáticamente que las mismas facultades jurídicas se apliquen a Guantánamo, cuyo estatus territorial es diferente.

Visitas del Pentágono y nuevas capacidades militares

La actividad militar estadounidense en Guantánamo ha estado acompañada durante 2026 por visitas de importantes responsables del Departamento de Defensa y del Comando Sur.

En mayo, el general Francis L. Donovan, jefe del SOUTHCOM, inspeccionó personalmente las condiciones de seguridad y la preparación operacional de la instalación.

Durante esa visita sostuvo un encuentro excepcional con el general cubano Roberto Legrá Sotolongo, jefe del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), en el perímetro divisorio de la base.

Ambas partes presentaron la reunión como un contacto relacionado con asuntos de seguridad operacional, pese al deterioro de las relaciones políticas entre los dos gobiernos.

El 10 de junio, Pete Hegseth visitó Guantánamo y advirtió que sería imprudente que el régimen cubano intentara adquirir armamento capaz de alcanzar la instalación o el territorio continental estadounidense.

El secretario de Defensa también insistió en que las fuerzas estadounidenses debían estar preparadas para cualquier contingencia relacionada con Cuba.

Otro movimiento significativo se produjo a comienzos de octubre, cuando el Comando Sur anunció que Guantánamo albergaría un centro regional de entrenamiento y apoyo a misiones de su nuevo Comando de Guerra Autónoma (SAWC).

La estructura está destinada a integrar drones, plataformas no tripuladas, comunicaciones y otras tecnologías avanzadas para apoyar operaciones militares en América Latina y el Caribe.

Su establecimiento amplía las funciones de Guantánamo como centro de entrenamiento y apoyo a sistemas autónomos, además de sus misiones tradicionales de seguridad, logística y operaciones navales.

La modernización también se extiende a otros escenarios regionales. En abril, la Marina estadounidense realizó el ejercicio FLEX2026 en Cayo Hueso, Florida, con participación de drones, embarcaciones autónomas y sistemas de inteligencia artificial para mejorar sus capacidades de vigilancia e interceptación marítima.

Washington también estudia contingencias relacionadas con Cuba

El fortalecimiento de las capacidades militares estadounidenses coincide con informaciones sobre la planificación de posibles operaciones en escenarios de crisis relacionados con la isla.

El pasado 25 de septiembre, una investigación de CBS News reveló que el Ejército estadounidense estaba evaluando la disponibilidad de unidades logísticas, médicas, de ingeniería y policía militar para posibles misiones bajo responsabilidad del Comando Sur.

Aunque la documentación examinada por la cadena no mencionaba expresamente a Cuba, varios funcionarios estadounidenses relacionaron esas gestiones con la preparación de contingencias respecto a la isla.

La información no confirmaba que Washington hubiera decidido ejecutar una intervención ni que existieran órdenes concretas de despliegue. El Comando Sur señaló que evalúa continuamente sus necesidades operacionales en el área geográfica bajo su responsabilidad.

Las preocupaciones sobre la seguridad de Guantánamo también cobraron relevancia en mayo, cuando el medio estadounidense Axios publicó un informe, basado en fuentes de inteligencia, según el cual Cuba habría adquirido más de 300 drones militares procedentes de Rusia e Irán desde 2023.

El reporte atribuía a funcionarios militares cubanos conversaciones sobre posibles escenarios para utilizar esas aeronaves contra la Base Naval de Guantánamo, embarcaciones estadounidenses e incluso objetivos en Cayo Hueso, Florida.

Las autoridades cubanas rechazaron las acusaciones y el gobierno ruso negó la información, que calificó de desinformación. La existencia de ese supuesto arsenal y los planes atribuidos a La Habana no han sido confirmados públicamente mediante pruebas independientes.

El comunicado sobre los ejercicios de esta semana tampoco identifica a Cuba como origen de una amenaza específica ni establece una relación directa entre las maniobras y el informe de Axios.

Sin embargo, las inspecciones de seguridad, las nuevas capacidades de guerra autónoma y el entrenamiento frente a amenazas aéreas muestran cómo Guantánamo está ampliando sus funciones militares en un momento en que Washington contempla distintos escenarios de contingencia en el Caribe.

La instalación, situada en territorio cubano y bajo control estadounidense desde hace más de un siglo, ocupa así un lugar destacado tanto en la protección de las fuerzas de Estados Unidos como en el desarrollo de nuevas capacidades operativas para la región.

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