
Una madre cubana residente en Trinidad, Sancti Spíritus, denunció este jueves en Facebook la escalada imparable del precio del arroz y la imposibilidad de alimentar a sus hijas pese a tener dinero en la tarjeta bancaria.
«No sé a dónde vamos a parar. Cada día todo sube más y más. Hoy fui a la mipyme del Yoyo, donde hice el video los otros días, y salí decepcionada de ahí. Hace unos días el arroz estaba a 800 y pico, y ahora está a 900 y pico una bolsa», escribió la mujer que se identifica como Estilo Sans.
«Fui a comprar por transferencia y me desilusioné porque no me la aceptaron. Luego fui a varias mipymes y nada, nadie aceptó transferencia. Sé que fui tarde, pero fue cuando me pasaron el dinero a la tarjeta para que mis niñas pudieran comer hoy. Viré con las manos vacías y con un dolor que ni sé cómo expresar. Es duro tener dinero en la tarjeta y no poder darles de comer a tus hijos, y más duro aún que hoy sea un precio y mañana otro», confesó.
«No sé a dónde vamos a parar y nadie hace nada. Es duro, muy duro lo que estamos pasando las madres en este país, y no solo las madres: todo el mundo, una maestra, un médico, hasta un trabajador normal. Tenemos que comer, darles de comer a nuestros hijos, y tener dinero en la tarjeta es basura en este país. ¿Y ahora qué hago si tan solo en todos los lugares aceptan mil pesos? ¿Y qué comes en el día con mil pesos? Ya nada. Es indignante esta situación», agregó.
Varios cubanos confirmaron en los comentarios de la publicación que la situación no es exclusiva de Trinidad. Desde Las Tunas escribieron: «Aquí la bolsita está a 1.100 pesos y sin freno». Desde Granma: «A 1.100, nadie lo frena y seguirá subiendo». Desde Moa, en Holguín: «Aquí hasta 1.100».
El detonante estructural de la crisis de precios fue el Decreto 156 firmado por el primer ministro Manuel Marrero Cruz, que eliminó en julio el tope nacional al precio del arroz, que hasta entonces era de 155 pesos cubanos por libra. Desde entonces, los precios no han dejado de escalar. El salario mínimo cubano es de apenas 3.210 pesos desde julio de 2026. «Nada está a precio del salario ni del retiro. Comer es un lujo», señaló otra persona.
El rechazo a los pagos electrónicos que describe la triniteña es un problema extendido en toda la provincia. Según datos de mayo de 2026, menos del 10% de los negocios privados en Sancti Spíritus aceptaba transferencias de forma habitual, pese a que la Resolución 111/2023 del Banco Central obliga a mipymes y trabajadores por cuenta propia a admitir esa modalidad de pago. La prensa oficial llegó a reconocer el fracaso de los pagos por transferencia en Cuba.
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