
El diario italiano Domani publicó este sábado un reportaje desde La Habana firmado por Jaime Ondarza que describe Cuba con una crudeza difícil de encontrar incluso en medios críticos: «Ahora aquí parece el infierno», dice una fuente cubana citada en el título del texto.
El periodista narra su llegada al aeropuerto de La Habana sumergido en una oscuridad «densa y surrealista», iluminada apenas por los faros de escasos automóviles. El autobús que lo traslada al centro histórico —un vehículo viejo con el logo de la Región Véneto— tiene la puerta sujeta con vigas de madera.
Lo que Ondarza encuentra en la ciudad no es menos desolador: las familias no consiguen comida ni siquiera en el mercado negro, no hay leche, las colas para el pan son largas y la gente ha perdido peso de forma visible.
Uno de los detalles más evocadores del reportaje es el del ventilador como detector de corriente eléctrica: las mujeres lo dejan enchufado durante la noche y, si en el sueño oyen girar las aspas, saben que volvió la electricidad y se levantan a poner la lavadora.
Esa imagen cotidiana resume con precisión la realidad del colapso energético cubano. Este sábado, el Sistema Eléctrico Nacional disponía de apenas 1.070 MW frente a una demanda de 2.830 MW, cubriendo solo el 38% de lo necesario. Algunos circuitos de La Habana acumularon más de 52 horas consecutivas sin electricidad a comienzos de noviembre, y la isla ha sufrido al menos siete apagones nacionales totales a lo largo de 2026.
El reportaje de Domani también cifra el salario mensual de un médico cubano en el equivalente a cuatro dólares. Aunque desde julio de 2026 el salario base oficial de un médico recién graduado es de 7.045 pesos cubanos —unos 10 a 14 dólares al cambio informal, según la Resolución 17/2026 del Ministerio de Trabajo—, ese ingreso resulta igualmente irrisorio frente a una canasta básica para dos personas que supera los 41.000 pesos mensuales en La Habana.
La paradoja es aún más aguda si se considera que más de 200 médicos cubanos trabajan en la región italiana de Calabria, donde el régimen retiene hasta el 76% de sus salarios a través de la Comercializadora de Servicios Médicos Cubanos.
El reportaje de Domani llega tres días después de que el diario Il Manifesto —históricamente favorable a la Revolución cubana— publicara su propio texto desde La Habana titulado «Sin salida, Cuba en su último aliento en la tenaza de Trump», firmado por Roberto Livi. Que un medio comunista italiano reconozca la gravedad de la situación fue señalado como especialmente significativo.
La cobertura italiana se enmarca en una semana de intensa atención internacional a la crisis cubana. En octubre, el periodista Jon Lee Anderson describió la situación como «quizás peor que el Período Especial de los años noventa», y estimó que cerca del 20% de la población habría abandonado la isla desde 2021.
El reportaje de Domani atribuye la crisis al embargo estadounidense y al cese del suministro de combustible venezolano tras la captura de Nicolás Maduro en enero de 2026. Sin embargo, la crisis energética cubana tiene raíces más profundas: décadas de subinversión en infraestructura, centrales termoeléctricas con más de cuarenta años de antigüedad y la gestión del conglomerado militar GAESA, que concentra el poder económico sin reinvertir en servicios públicos.
Según funcionarios cubanos citados por CBS News, Cuba recibió un solo tanquero de petróleo desde comienzos de 2026 hasta noviembre, lo que agravó un colapso que ya era estructural antes de que Venezuela dejara de enviar combustible.
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