
Una cubana residente en La Habana denunció este domingo en Facebook que, tras un año y dos meses sin poder conseguir el aerosol de salbutamol que necesita para tratar su asma, por fin lo encontró en la farmacia de su barrio, pero el medicamento vence en enero de 2027, es decir, en apenas dos meses.
Juliette Isabel Fernández Estrada publicó la denuncia este domingo, acompañada de fotografías de la caja del inhalador fabricado por la Empresa Laboratorios MedSol, con sede en Boyeros, La Habana. Las imágenes muestran el lote 675025 con fecha de vencimiento correspondiente a enero de 2027.
«Después de muchos meses, 'vinieron' algunos medicamentos a la farmacia de mi barrio. Y después de un año y dos meses en que se mantuvo constantemente en falta, pude comprar el espray de salbutamol que necesito para el asma. Hoy, en noviembre de 2026, venden un medicamento que vence dentro de dos meses, en enero de 2027», escribió la autora.
Su conclusión fue directa: «El insufrible Estado cubano, después de faltar a su deber durante mucho tiempo, vende medicinas a punto de vencerse o francamente vencidas».
El caso no es aislado. En septiembre, una residente de Bayamo denunció que una farmacia estatal de Granma vendía paracetamol y azitromicina con vencimiento el 30 de ese mes, cuando la denuncia fue publicada el 11, con menos de tres semanas de vida útil.
El patrón apunta a un problema de gestión de inventarios: los fármacos habrían permanecido almacenados en reservas estatales mientras las farmacias reportaban desabastecimiento, y se distribuyen solo cuando están a punto de caducar.
El salbutamol en aerosol lleva años siendo uno de los fármacos más esquivos para los pacientes cubanos. En mayo de 2026, pacientes de Güines, Mayabeque, denunciaron la ausencia total del broncodilatador en las farmacias de la zona. En junio, una madre relató que debía llevar a su hijo asmático al hospital porque no había aerosoles disponibles para el tratamiento en casa.
La escasez de medicamentos en Cuba alcanzó en 2026 dimensiones enormes reconocidas incluso por las propias autoridades. En abril, faltaban 461 de los 651 medicamentos del cuadro básico nacional, más del 70% de la lista. En agosto, el presidente Miguel Díaz-Canel admitió que solo estaba disponible alrededor del 30% del cuadro básico. En Ciego de Ávila, las autoridades reconocieron que las farmacias contaban con apenas 60 de 603 medicamentos, cerca del 10% del cuadro básico provincial.
BioCubaFarma, el principal grupo farmacéutico estatal, informó en junio que no había producido aproximadamente 300 de los 395 medicamentos que debía suministrar al sistema sanitario, señalando una brecha de financiamiento superior a 250 millones de dólares para adquirir materias primas. El canciller Bruno Rodríguez añadió que la falta de combustible impedía distribuir cerca del 50% de los medicamentos que sí se producían en el país.
Ante el colapso del sistema estatal, surgieron en La Habana redes solidarias que redistribuyen medicamentos donados de forma gratuita. El gobierno aprobó en julio el Decreto 160/2026 para permitir que entidades privadas gestionen farmacias, pero a comienzos de octubre ninguna operaba aún con licencia definitiva, y la norma reserva al Estado el control de las importaciones de medicamentos, lo que no resuelve el problema de fondo.
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