
Vídeos relacionados:
Los cubanos Noslen Díaz y Jorge Luis Alayo conquistaron este domingo la gloria en la arena al proclamarse campeones del Torneo Élite 16 de Quintana Roo, segunda parada del Pro Tour Mundial de Voleibol de Playa, al vencer de forma contundente a los hermanos argentinos Tomás y Nicolás Capogrosso con parciales de 21-13 y 24-22.
Durante años se esperó esta noticia: Cuba se coronó campeona de un evento Élite del circuito planetario; un resultado que puede marcar un antes y un después para esta disciplina en la isla, tan golpeada en los últimos años por el abandono, las malas decisiones y el olvido institucional. Como todo en un país que depende exclusivamente de las decisiones de un gobierno inepto.
Mientras, en la tierra de sus rivales, la nota fue diferente: "la dupla argentina desperdició la posibilidad de quedarse con el título", publicó DeporTV.
De promesas a leyendas
Lo que alguna vez fueron jóvenes promesas, hoy son hombres hechos y derechos, que han forjado su camino con esfuerzo, disciplina y un talento que ya no puede ser ignorado. Díaz y Alayo no le temen a nadie en la arena, y lo han demostrado derrotando a rivales con más experiencia y más títulos, con la actitud de quienes nacieron para jugar al más alto nivel.
Su actuación en México fue impecable. Y en la disputa del oro, Alayo brilló con 23 puntos, seis bloqueos y un 76% de efectividad en ataque, mientras que Noslen sumó 13 unidades, 8 defensas y un 65% de eficiencia ofensiva.
Más que una victoria…
Este triunfo no es solo un trofeo. Es una alegría colectiva, una luz en medio del presente incierto del deporte cubano. Es también un mensaje de esperanza para los más jóvenes: que todavía se puede creer, competir y ganar, si el talento se respalda con trabajo y el trabajo con sueños.
“¡Lo logramos, señores!”, celebró en Facebook la página especializada CubanSp1ke, seguidora fiel del voleibol cubano en cualquier rincón del planeta y que ha destacado reiteradamente el nivel que posee esta dupla que ya compitió en los Juegos Olímpicos de París 2024.
Y es que estos campeones de hoy han crecido entre carencias, pero con un corazón que late al ritmo de cada punto, cada bloqueo -que no el manoseado embargo que denuncia la dictadura- y cada defensa en la superficie de juego.
El viaje continúa: Brasil y Adelaida en el horizonte
Ahora, el dúo cubano pone rumbo a Brasil, otra tierra que les ha dado alegrías, para seguir escalando posiciones en el ranking mundial. Y a final de año, en Adelaida (Australia), llegará la cita grande: el Campeonato Mundial, donde Díaz y Alayo buscarán seguir haciendo historia y, por qué no, soñar con una medalla olímpica en 2028.
Cuba tiene campeones. Cuba tiene gigantes. Y lo mejor, aún está por venir, pese a las carencias.
Archivado en: