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El colapso parcial del Sistema Eléctrico Nacional (SEN), ocurrido este jueves en horas de la mañana, ha vuelto a encender la indignación de los cubanos, que expresaron su hastío y frustración en redes sociales ante lo que consideran una burla sostenida. Aunque la Unión Eléctrica (UNE) anunció más tarde que la afectación fue restablecida, las reacciones dejaron en evidencia un malestar acumulado que no se disipa con la promesa de “estabilidad” oficial.
La entidad estatal explicó que la causa del incidente fue una “oscilación” que provocó una “desconexión parcial” del sistema, sin especificar qué zonas fueron afectadas ni cuántas horas estuvo interrumpido el servicio en cada territorio. El escueto comunicado, publicado en redes sociales, fue recibido con una ola de críticas, burlas y sarcasmo por parte de una población agotada por los apagones crónicos.
“Déjenlo así, si de todas maneras no hay electricidad nunca”, ironizó un usuario. Otro resumió el sentir colectivo con mordacidad: “Ya están ensayando antes de que pase el ciclón”. La mayoría de los comentarios coincidieron en un punto: el anuncio no ofrecía nada nuevo, solo una justificación más en una larga cadena de fallos. “Oscilación de qué y parcial para quiénes… ustedes no tienen ni gota de vergüenza”, escribió una internauta, mientras otro lamentaba que “vivimos permanentemente con dos o tres horas de servicio diario, y eso no lo llaman desconexión”.
Muchos se burlaron del lenguaje técnico utilizado por la UNE, al que calificaron de vacío y ridículo. “Uno, dos, tres, probando… desconexión parcial… uno, dos, tres… ahora total”, escribió alguien, en tono de burla. “¿Cuál es el concepto de breve?”, preguntó otro, aludiendo al término usado por la empresa para referirse al tiempo estimado de recuperación. “Esto parece un simulacro para cuando pase Melissa”, apuntó un comentario.
La cercanía de la tormenta tropical Melissa intensificó la preocupación de muchos, que se preguntan cómo responderá el SEN cuando llegue el mal tiempo de verdad. “No ha pasado el ciclón y ya el sistema se desmayó”, comentó un cubano. “La única luz que vamos a ver es la del sol, si hay”, agregó otra usuaria con tono resignado. El humor negro fue también un recurso para canalizar la frustración: “Se cae un jugador del Real Madrid y se desconecta el SEN”, escribió alguien. Otro agregó: “El aire fresco despeina al sistema”.
Otros, más críticos, señalaron directamente los privilegios que persisten en el país en materia de distribución eléctrica. “¿Por qué el circuito detrás de Etecsa en el reparto Cardozo nunca se apaga?”, preguntó un internauta. “Aquí nunca hay luz, con desconexión o sin ella. Dan pena”, sentenció otro. En zonas como Holguín, Villa Clara y Santiago, múltiples usuarios denunciaron cortes de hasta 20 horas, incluso antes del evento reportado.
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Una frase resume el desánimo que cunde en buena parte del país: “Es una tortura vivir en Cuba… un ataque constante al pueblo, una burla”. La sensación de indefensión y abandono atraviesa la mayoría de los mensajes. “Nosotros los de los municipios nunca tenemos corriente; todo se echa a perder y a nadie le importa”. Incluso hubo quien bromeó sobre el ciclo de colapsos: “Esto es como el trailer. Cuando Melissa llegue, el primer poste que tumbe… adiós”.
La UNE informó más tarde que el sistema había sido restablecido y que operaba “de forma estable e íntegro”, aunque muchos cubanos recibieron el anuncio con escepticismo. “Prometen estabilidad, pero en casa ya celebramos la luz con cautela… porque sabemos que vuelve a irse”, escribió un usuario.
El incidente coincidió con un déficit de generación de 1,818 MW, frente a una demanda nacional de 2,526 MW, y una disponibilidad de solo 1,550 MW, según datos divulgados por la propia empresa. Las causas siguen siendo las mismas: escasez de combustible, fallos en las plantas de Felton, Mariel, Renté y Santa Cruz, y más de 70 unidades de generación distribuidas fuera de servicio.
Con el país al borde del colapso energético, sin respuestas reales ni planes de recuperación a la vista, el hartazgo se convierte en el verdadero protagonista de esta historia: una nación a oscuras, no solo por la falta de electricidad, sino por la opacidad de quienes gestionan —o desatienden— el sistema que debería sostenerla.
Preguntas frecuentes sobre el colapso del Sistema Eléctrico en Cuba
¿Qué causó el colapso parcial del Sistema Eléctrico Nacional en Cuba?
El colapso parcial del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) este jueves fue ocasionado por una “oscilación” que provocó una desconexión parcial de varias zonas del país. Sin embargo, la Unión Eléctrica (UNE) no ha proporcionado detalles específicos sobre las causas exactas de la oscilación ni sobre las áreas afectadas, lo que ha generado críticas y descontento entre la población.
¿Cómo afecta la crisis energética a la vida cotidiana en Cuba?
La crisis energética en Cuba se traduce en apagones frecuentes y prolongados que impactan negativamente en todos los aspectos de la vida diaria, desde las actividades domésticas hasta el funcionamiento de hospitales, comercios e industrias. La falta de electricidad también limita el acceso a medios de comunicación y fuentes de información, exacerbando la sensación de aislamiento y vulnerabilidad, especialmente en momentos de emergencia climática como la llegada de la tormenta tropical Melissa.
¿Qué medidas ha tomado el gobierno cubano para solucionar la crisis energética?
Hasta ahora, el gobierno cubano no ha implementado medidas efectivas para solucionar la crisis energética. La falta de inversión, el mal estado de las centrales eléctricas y la escasez de combustible son problemas persistentes que no han sido abordados adecuadamente. La población sigue recibiendo promesas de estabilidad que no se cumplen, lo que ha erosionado la confianza en las autoridades y aumenta el descontento social.
¿Cuál es el impacto de la tormenta tropical Melissa sobre el sistema eléctrico cubano?
La llegada de la tormenta tropical Melissa genera preocupación debido a la ya existente fragilidad del sistema eléctrico. Se teme que los vientos fuertes y las lluvias intensas empeoren aún más la situación, provocando apagones masivos y extendidos. La falta de preparación y la debilidad estructural del SEN hacen que el país esté altamente vulnerable a este tipo de eventos climáticos.
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