Mitos, leyendas y celos de tres orishas enamorados

Este artículo es de hace 3 años

Casi todas las culturas y naciones tienen sus historias de amor mitológicas, como algunas de las que se registran en el libro Mitos y leyendas. La comida afrocubana, de Natalia Bolívar y Carmen González. En este volumen, a la venta en la Feria del Libro, se cuentan historias de ascendencia afrocubana, entre las cuales llama la atención una, muy breve, sobre el triángulo amoroso entre Shangó, Obbá y Oshún.

Cuenta la leyenda que Oshún, la reina de la voluptuosidad femenina, consiguió engañar a Obbá, la feliz esposa de Shangó, con quien sostenía una relación pura, sensible y dulce. Oshún espiaba desde el río la felicidad de la pareja, y utilizaba para ello a la gallina prieta Adié.

Un día, Oshún vio venir jadeante a la gallina espía, y esta le contó que Obba no tenía nada que darle en el almuerzo a Shangó y quería que ella le sugiriera un plato. Oshún vio que había una oportunidad para vengarse de Obba, y a través de la gallina le mandó a decir que lo mejor era cortarse una oreja para hacerle un amalá (harina de maíz y carne) al esposo amado.

La confiada Obbá se cortó la oreja sin pensarlo dos veces, se puso un pañuelo en la cabeza y le sirvió el almuerzo a Shangó, quien le preguntó por su nuevo atuendo, y al ver la curiosidad del marido, Obbá se percató del engaño de Oshún.

Shangó enfureció y comenzó a lanzar rayos y centellas, cuando en medio de la ira reparó en la gallina prieta muerta de risa debajo de una silla. De un machetazo le arrancó la cabeza a la gallina, y le consagró la sangre a Obba para que la protegiera en el mundo de los eggun o espíritus.

Porque Shangó siempre tuvo a Obba como el único y verdadero amor, el espiritual y elevado, mientras que a Oshún nunca le quedó más remedio que ser la amante, el desahogo de la sexualidad desbordada, el placer limitado por su terrenalidad.

Otros se empeñan en ver la misma leyenda de otra manera: Oshún siempre estuvo enamorada de Shangó, pero no puede quedarse amarrada en ningún lugar, es como el río que fluye, y por eso puede entregarse físicamente a él, pero Shangó jamás será el dueño de su destino. Dos historias de amor, diferentes, con el mismo sujeto del deseo.

Puedes seguir a CiberCuba Entretenimiento en Facebook, Instagram o Youtube.

Este artículo es de hace 3 años

Archivado en:

Joel del Río

Joel del Río. Periodista, crítico de arte y profesor. Trabaja como redactor de prensa en el ICAIC. Colabora en temas culturales con algunos de los principales medios en Cuba. Ha sido profesor en la FAMCA y la EICTV, de historia del cine y géneros cinematográficos.

Comentarios

Playlist de videos en CiberCuba



¿Tienes algo que reportar? escribe a CiberCuba:

editores@cibercuba.com

 +34621383985

Joel del Río

Joel del Río. Periodista, crítico de arte y profesor. Trabaja como redactor de prensa en el ICAIC. Colabora en temas culturales con algunos de los principales medios en Cuba. Ha sido profesor en la FAMCA y la EICTV, de historia del cine y géneros cinematográficos.