Enrique Núñez Rodríguez Foto © Telecubanacán

Recordando la frescura y cubanía del escritor humorístico Enrique Núñez Rodríguez

Este artículo es de hace 2 años

Autor de la novela Sube Felipe sube, de las crónicas periodísticas Oye como lo cogieron y del ensayo Martí y el humor, Enrique Núñez Rodríguez conquistó además enorme popularidad con los guiones para programas de televisión como la serie Carlos J. Finlay, el humorístico Si no fuera por mamá, y el sonadísimo espacio de sketches Conflictos, en los que actores muy jóvenes, como Isabel Santos o Luis Alberto García o Beatriz Valdés se entrenaban en el humor televisivo.

En una época en que el teatro vernáculo parecía muerto y enterrado, Núñez Rodríguez consiguió revitalizarlo con Voy abajo y Dios te salve, y además le confirió un impulso particular al género de la crónica periodística con Mi vida al desnudo. Fue laureado con el Premio Nacional de Periodismo José Martí, el Premio Nacional de Humorismo y el Premio Nacional de la Radio.

Un lugar prominente en su legado constituye el anecdotario Gente que yo quise, un libro en que el autor compendia, con chispeante brevedad, pequeñas historias que vivió junto a enormes personalidades de la cultura como Rita Montaner, Bola de Nieve, Nicolás Guillén o Félix B. Caignet, entre muchos otros.

En el libro Gente que yo quise, publicado en 1995, cuando todavía estaban tachados los artistas reacios al proceso revolucionario, se recuerda con cariño la figura de algunos artistas, personalidades e intelectuales que emigraron de Cuba, o cuyos criterios se apartaron de la Revolución. Estaban, entre otros, Goar Mestre (empresario líder de la radiofusión en Cuba en tanto fue el artífice de Radio Centro, CMQ, actual ICRT), Leopoldo Fernández (el célebre Tres patines, protagonista de La tremenda Corte),  y Jorge Mañach (autor de la trascendental biografía Martí el Apóstol).

Rememorando a Goar Mestre, escribe Núñez Rodríguez: “La organización que presidía ganó prestigio por el exquisito que puso en convertir la CMQ en una emisora a la altura de las más modernas del mundo. Trajo la televisión a nuestro país, en reñida competencia con Gaspar Pumarejo, un desenfadado locutor, demagogo y fullero”.

Más adelante continúa: “Todo era elegante en CMQ, desde el traje de dril cien de Mestre, hasta los estudios diseñados para hacer más ameno el trabajo de los artistas. Trabajar en CMQ era como llegar a las grandes ligas. Su equipo de colaboradores, de saco y corbata, asimiló sus métodos. Y los artistas de CMQ asistían a los estudios como endomingados y olorosos a perfumes franceses”.

En la celebración por el aniversario 95 de Enrique Núñez Rodríguez se estrenó el documental El príncipe de la sonrisa adolescente, auspiciado por el Grupo Guamo de Villa Clara, en el que se aprecian testimonios sobre su vida y obra. El documental contó con el apoyo del archivo del Museo Municipal de Quemado de Güines, pueblo natal del escritor.

Este artículo es de hace 2 años

Archivado en:

Joel del Río

Joel del Río. Periodista, crítico de arte y profesor. Trabaja como redactor de prensa en el ICAIC. Colabora en temas culturales con algunos de los principales medios en Cuba. Ha sido profesor en la FAMCA y la EICTV, de historia del cine y géneros cinematográficos.

Comentarios

Playlist de videos en CiberCuba



¿Tienes algo que reportar? escribe a CiberCuba:

editores@cibercuba.com

 +34621383985