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Mientras el gobernante cubano Miguel Díaz-Canel rememora con cinismo la Nochebuena de 1959, cuando el dictador Fidel Castro compartió una cena con los carboneros de la Ciénaga de Zapata, presentándolo como un supuesto logro en la erradicación de la pobreza en esa región de Matanzas, un activista de Santiago de Cuba encontró este martes a un anciano de 75 años “celebrando” la Navidad con comida sacada de la basura.
Yasser Sosa Tamayo, un activista de Santiago de Cuba que acostumbra ayudar a las personas más necesitadas, compartió en Facebook una desgarradora historia que refleja la dura realidad de muchos cubanos.
“Triste Navidad cubana. Triste Navidad la de Pedro Núñez Méndez. Mala noche la de un hombre que se alimenta en la basura”, comienzó el relato.
Sosa describió cómo, en plena Nochebuena, mientras algunas familias lograron celebrar, encontró a un hombre de 75 años hurgando entre los desechos y comiendo lo que lograba encontrar.
“Voy acercándome y lloro hacia adentro, siento un dolor punzante como si me estuvieran martillando el alma con una mandarria”, relató.
Al acercarse, supo que el anciano vive solo, no tiene hijos y pasa días sin comer o alimentándose de la basura.
“No aguanto más el hambre, sobrino”, le dijo el anciano, una frase que, según Sosa, le destrozó el alma.
El activista no solo le ofreció ayuda en el momento, sino que lo invitó a una cena navideña organizada para los más necesitados: “Se me quedó el alma estrujada mientras lagrimeo estas letras tristes”, concluyó su publicación.
La historia de Pedro Núñez Méndez es un reflejo de las carencias extremas que enfrentan muchos cubanos, contrastando fuertemente con las narrativas oficiales sobre prosperidad y bienestar en el país.
Recientemente, Sosa hizo un llamado a la solidaridad, visibilizando la cruda realidad de los ancianos que, en condiciones de extrema pobreza, deambulan por las calles y sobreviven en el olvido.
El activista compartió en Facebook una galería de imágenes que revela la cruda realidad de ancianos abandonados, sin hogar ni pensión, acompañados solo por los recuerdos desvanecidos de vidas que alguna vez tuvieron significado.
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