Sacerdote Alberto Reyes cuestiona al régimen por parar la excarcelación de presos: "¿Nadie va a decir nada? "



CiberCuba te lo explica aquí

Sacerdote cubano Alberto Reyes © Captura de video de YouTube de Martí Noticias
Sacerdote cubano Alberto Reyes Foto © Captura de video de YouTube de Martí Noticias

Vídeos relacionados:

Este artículo es de hace 1 año

El sacerdote cubano Alberto Reyes cuestionó al régimen castrista por haber parado la excarcelación de presos políticos sin dar ninguna explicación.

Reyes, fuerte crítico de la dictadura, recordó que el gobierno anunció el proceso como 'un gesto de buena voluntad' con la Iglesia Católica que supuestamente no tenía relación con la designación de Cuba como país patrocinador del terrorismo.

El párroco camagüeyano, que ya criticó la decisión de liberar solo a 553 presos políticos de más de mil, apunta que cuando Cuba volvió a la lista de los patrocinadores del terrorismo, "curiosamente" se detuvo la excarcelación, en medio del silencio tanto gubernamental como eclesial.

"¿Qué pasó con el gesto de 'buena voluntad'? ¿Nadie, desde ninguna orilla, va a pedir explicaciones?", se pregunta el Padre, quien lamenta que mientras se hace silencio los presos siguen condenados y olvidados, y las causas que los llevaron a salir a las calles a protestar permanecen.

A continuación, CiberCuba comparte el texto íntegro de la publicación.

"He estado pensando… (101) por Alberto Reyes Pías

He estado pensando en la existencia del limbo

El 'limbo', fue una hipótesis teológica que se refería al lugar a donde iban los niños que no habían cometido ningún pecado pero que morían sin estar bautizados. Como hipótesis teológica, el limbo fue descartado por la Iglesia, pero como término, lo usamos hoy para referirnos al lugar o estado de las cosas que se han olvidado, o que se han echado a un lado.

Y es allí donde, al parecer, han ido a parar nuestros presos políticos.

La prensa oficial nunca habló de presos 'políticos', pero cuando anunció la excarcelación de 553 presos, todos sabíamos que se trataba fundamentalmente de ellos.

Esta excarcelación fue anunciada como 'un gesto de buena voluntad, en el marco del Jubileo anunciado por la Iglesia católica' y, por lo tanto, no relacionada, en principio, con la inclusión o exclusión de Cuba en la lista de países patrocinadores del terrorismo. Bajo esta perspectiva, la confluencia de las dos noticias se presentó como mera coincidencia: Cuba salía de la lista de países patrocinadores del terrorismo y, a la vez, se anunciaba la excarcelación de los presos.

Ahora, han vuelto a confluir dos eventos que, oficialmente, no tendrían que estar relacionados entre sí. Cuba ha vuelto a ser incluida en la lista de países patrocinadores del terrorismo y, curiosamente, se ha detenido la excarcelación de los presos políticos.

Pero no solo eso, sino que se ha hecho un silencio absoluto respecto al tema, a todo nivel, tanto gubernamental como eclesial.

Captura de Facebook / Alberto Reyes

Es como si, de repente, nuestros presos políticos hubieran sido colocados en el limbo, ese lugar indeterminado, abstracto, en el cual se sabe cuando se entra pero donde las salidas son un misterio.

La única diferencia es que, al contrario de la idea original, donde se daba por sentado que no había pecado de por medio, a nuestros presos políticos sí se les achaca un pecado: el pecado grave de haber tenido la osadía de salir a las calles a pedir la libertad para su pueblo, el pecado de haber desmoronado a los ojos internacionales la imagen idílica de un país feliz y orgulloso de la ideología marxista leninista.

¿Qué pasó con el gesto de 'buena voluntad'? ¿Qué pasó con las buenas relaciones con el Estado del Vaticano? ¿Nadie va a decir nada? ¿Nadie, desde ninguna orilla, va a pedir explicaciones? ¿Va a ser este otro de esos momentos en los cuales se tiende un tupido velo y se vuelve al viejo método de sobreentendidos donde todos sabemos y todos callamos?

Porque, en ese caso, habrá que decirlo una y otra vez, porque mientras desciende sobre esta isla el silencio de todos, las causas que llevaron a esas personas a salir a las calles permanecen: los salarios simbólicos y el hambre real, la falta de medicamentos, la vida paralizada, la libertad maniatada, la existencia convertida en un círculo diario de lucha por la supervivencia.

Y mientras se hace silencio y la isla se hunde, sin horizonte ni esperanza, ellos, los que alzaron la voz por todos, siguen presos, condenados, maniatados, olvidados".

Ver más
VER COMENTARIOS (1)

Archivado en:

Redacción de CiberCuba

Equipo de periodistas comprometidos con informar sobre la actualidad cubana y temas de interés global. En CiberCuba trabajamos para ofrecer noticias veraces y análisis críticos.






¿Tienes algo que reportar?
Escribe a CiberCuba:

editores@cibercuba.com

+1 786 3965 689





Siguiente artículo:

No hay más noticias que mostrar, visitar Portada