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El Servicio Meteorológico Nacional de Miami (NWS) advirtió que este fin de semana existe un alto riesgo de corrientes de resaca en playas de la costa atlántica del sur de Florida.
En un comunicado oficial emitido este domingo, las autoridades precisaron que el riesgo de que se desaten corrientes de resaca es de más del 50%.
Las zonas costeras de Palm Beach, Broward y Miami Dade deben prestar atención a este peligro eminente: "Las corrientes pueden arrastrar incluso a los mejores nadadores a aguas más profundas", advirtió el NWS.
"Continúan las condiciones peligrosas en las playas: Atención a los bañistas de la costa atlántica. Hay un alto riesgo (más del 50%) de las corrientes de resaca a lo largo de las playas del Atlántico del sur de Florida a través del fin de semana", escribió el Servicio Meteorológico Nacional de Miami en un mensaje de X.
Según los expertos, las corrientes de resaca son canales de agua rápidos y estrechos que se alejan de la costa.
Pueden pasar desapercibidas, ya que a menudo se producen cuando hace buen tiempo.
Este fin de semana, tras la acumulación de altas presiones, ha incrementado la velocidad del viento y, por tanto, ha aumentado el peligro en el mar.
Por ello, las autoridades de Florida recomendaron a los bañistas nadar cerca de un socorrista y añadieron: "Si se ve atrapado por una corriente, relájese y flote. No nade contra la corriente. Si puede, nade en dirección a la costa. Si no puede escapar, mire hacia la orilla y pida ayuda".
Las corrientes de resaca han dejado decenas de muertes en playas de Florida.
En 2023, se produjeron una docena de muertes por ahogamiento por corrientes de resaca en playas de ese estado, donde no había suficientes socorristas para evitar que los bañistas se metieran en el agua, a pesar de las advertencias de bandera roja.
Algunas de las playas más bellas de Estados Unidos, que se extienden desde el Panhandle hasta la frontera con Alabama, han sido también las más mortíferas.
Siete de las 12 muertes se produjeron en Panama City Beach y todas las víctimas mortales eran hombres de edades comprendidas entre los 39 y los 68 años.
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