Un grupo de cubanos beneficiados con el documento I-220A se concentró este miércoles en Miami para denunciar el temor que viven ante el endurecimiento de las medidas de supervisión implementadas por la Oficina de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE).
La protesta se realizó frente a la oficina del abogado Eduardo Soto, quien lleva el caso de Laura de la Caridad González Sánchez, una joven de 26 años que fue detenida esta semana en una cita con inmigración en Miramar, condado de Broward, en Florida.
La cubana Sandra Vázquez, vocera del Movimiento Anticomunista I-220A, expresó que la mayoría de los cubanos con este estatus están dispuestos a someterse a entrevistas de miedo creíble si es necesario, para lograr regularizarse y permanecer en Estados Unidos, trabajando, estudiando e impulsando sus negocios.
"Llegamos huyendo de un régimen, no podemos vivir en Miami bajo otro régimen", enfatizó Vázquez. Se refiere al temor que sienten los cubanos con casos de I-220A frente a las nuevas medidas de supervisión de ICE y las detenciones de inmigrantes sin antecedentes penales en el país.
ICE intensifica la supervisión sobre los I-220A
Desde esta semana, las personas con I-220A han sido notificadas de que estarán sujetas a un monitoreo más estricto mientras sus casos de asilo avanzan en tribunales.
Este control se realizará bajo el Programa de Supervisión Intensiva de Apariciones (ISAP), que exige registros periódicos, monitoreo telefónico y videollamadas obligatorias. Además, ICE ha advertido que podría realizar visitas domiciliarias con apoyo de las autoridades locales.
El endurecimiento de la supervisión y el temor a deportaciones masivas han generado gran incertidumbre entre los cubanos en proceso de regularización.
Miles de inmigrantes cubanos siguen esperando una resolución definitiva sobre su estatus. La comunidad denuncia la persecución y el miedo que reaparecen en la vida de quienes huyeron de la represión en Cuba.
Archivado en:
