La Fundación para los Derechos Humanos en Cuba (FDHC) incluyó a varios médicos cubanos en su “listado de represores de bata blanca”, tras su participación en una transmisión televisiva en Cuba sobre el fallecido niño Damir Ortiz, sin la autorización de su madre, Eliannis Ramírez.
Según denunció Rolando Cartaya, vocero de la fundación, los médicos implicados “se prestaron para una farsa televisiva” con el objetivo de exculpar al sistema de salud cubano en el caso del menor, y responsabilizar a la madre.
“Han ocultado negligencias médicas graves y violado el derecho de la familia a la verdad”, afirmó en declaraciones exclusivas para el periodista Mario J Pentón.
Los profesionales señalados son Arais Consuegra, directora del Hospital Pediátrico Juan Manuel Márquez; Orestes López, director del Instituto de Neurología y Neurocirugía; Wilfredo Roque García, director del Instituto de Hematología e Inmunología; y José Luis Aparicio, hematólogo y directivo del MINSAP encargado de programas de posgrado.
De acuerdo con la denuncia, los médicos —que ni siquiera atendieron directamente al niño— afirmaron en la Televisión Nacional de Cuba que Damir recibió atención adecuada, cuando en realidad no contaban ni con analgésicos básicos como el tramadol, y se realizaron múltiples pruebas sin llegar a un diagnóstico certero.
Cartaya afirmó que los doctores se negaron a firmar una carta para autorizar el traslado del menor a Estados Unidos, donde finalmente falleció en estado séptico, a pesar de que en Cuba los cultivos fueron reportados como negativos.
Además, mientras en Cuba el niño fue tratado por un supuesto linfoma de Burkitt, en EE.UU. se determinó que no padecía dicha enfermedad, lo que refuerza las acusaciones de diagnóstico erróneo y ocultamiento de información clínica.
“Para nosotros, son represores de bata blanca. Han usado su posición médica para defender la narrativa del régimen y no los derechos del paciente”, concluyó Cartaya, quien dijo que el objetivo del listado es exponer a los represores del régimen a la verguenza pública.
En el caso de los médicos, ninguno atendió directamente a Damir, solo se han convertido en voceros defensores de un régimen y un sistema de salud colapsado, reiteró.
Pentón, por su parte, recordó el linchamiento mediático del que ha sido víctima la madre del menor; y dijo que la lista tiene consecuencia sobre las personas señaladas en caso de que deseen venir a EE.UU., subrayó
La madre del menor inició sus denuncias hace más de dos años cuando el estado de salud del niño se agravó y debió enfrentar la escasez de medicinas básicas en los hospitales de la isla para atenderlo.
En los últimos meses sus pedidos de ayuda movilizaron a miles de cubanos dentro y fuera de la isla hasta lograr que Damir fuera trasladado a Estados Unidos en una ambulancia aérea a pesar de los obstáculos impuestos por el régimen.
Sin embargo, el menor llegó en estado séptico y no logró superar las complicaciones de una bacteria que habría adquirido en Cuba y falleció el sábado.
Su madre ha prometido llevar el caso a los tribunales y dijo que prepara una demanda contra el gobierno cubano por la ineficiente atención médica en la isla, especialmente en el caso de niños con enfermedades complicadas como la que padeció su hijo.
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