El youtuber cubano Michel Crónicas, radicado en México, reflexionó en un video sobre las razones por las que, pese a la profunda crisis económica y social que atraviesa el país, los cubanos no se rebelan. Su planteamiento, centrado en el adoctrinamiento como freno al cambio, provocó un amplio debate en redes sociales entre cubanos y latinoamericanos.
“¿Por qué los cubanos no se rebelan? Si las cosas en Cuba están tan mal, si hay tanta escasez en todos los sectores... ¿por qué entonces los cubanos no se rebelan?”, preguntó Michel en el video publicado en su perfil de TikTok.
Aclaró que no lo atribuía a la cobardía ni al miedo: “Yo creo que no. No es cuestión de cobardía, es cuestión de una palabra: adoctrinamiento”. A su juicio, “el pueblo cubano está muy adoctrinado y lo ha estado durante décadas”.
“Los cubanos le hacen culto al conformismo, a la apatía, a la destrucción”, afirmó, y señaló que desde fuera muchas veces no se entiende cómo, pese a la crisis, la gente ríe, baila o festeja. “Dicen: ‘las cosas están mal, pero ya estamos adaptados’. Hay un culto a la adaptación, a la mala adaptación”, subrayó.
En su opinión, esa mentalidad bloquea la posibilidad de transformación: “El sistema en Cuba es un sistema fallido, y los cubanos lo saben. Pero ese adoctrinamiento les impide hacer un cambio”. Añadió que el cambio solo llegará si ocurre una ruptura mental: “Mientras no exista un cambio de conciencia, nada va a cambiar en Cuba. Quizás haga falta otra generación. Esperemos que no”.
Reacciones divididas en redes sociales
El video generó decenas de comentarios que oscilaron entre el respaldo, la crítica y la comparación. “Despierten hermanos cubanos, ningún gobierno está por encima del pueblo”, escribió un usuario. “Es correcto. Los alienan desde pequeños en la escuela y con los programas de televisión”, opinó otro.
Desde México, algunos señalaron paralelismos: “México va poco a poco por ese camino, con los mismos métodos cubanos”.
Otras respuestas apuntaron más hacia el miedo o la represión. “No es adoctrinamiento, es miedo”, opinó un usuario. “Si estuvieran adoctrinados no se quejarían. Usan eso a su conveniencia”, dijo otro. También hubo quienes ironizaron: “No se levantan temprano para trabajar, menos se van a levantar en armas”.
Una línea de contenido centrada en el contraste
Michel Crónicas ha desarrollado en redes sociales una narrativa basada en su experiencia personal tras emigrar a México. En varios videos ha contrastado su vida actual con la realidad que vivía en Cuba, abordando temas como los apagones, la escasez de alimentos, la movilidad, los precios del mercado y el acceso a servicios básicos.
En uno de ellos explicó que no había podido hospedarse en un hotel en Cuba hasta después de emigrar. En otro afirmó sentirse “un cubano millonario en México” por tener agua caliente, yogur, frutas y, sobre todo, libertad.
Durante una visita reciente a la isla, documentó apagones diarios, precios elevados de productos básicos y la dificultad de encontrar alimentos. En uno de sus videos mostró su desayuno en Cuba: “No tengo ni queso, ni café, ni frutas, ni yogur. Solo el pan de la bodega”. Y concluyó: “Aquí no se compra lo que se quiere, se compra lo que hay”.
Represión como obstáculo para el cambio
Las ideas de Michel se sumaron a un contexto de denuncias internacionales sobre el clima represivo en Cuba. Según Cubalex, el régimen ha extendido la represión a los familiares de opositores, y ha instrumentalizado incluso a menores de edad como parte del hostigamiento político.
Este mismo mes, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) volvió a incluir a Cuba en su lista de países donde persisten violaciones graves a los derechos humanos. El informe destacó el control estatal sobre los medios, la falta de independencia judicial, la represión a periodistas y activistas, y las condiciones inhumanas en las cárceles.
En el ámbito religioso, la Alianza de Cristianos de Cuba documentó más de 900 actos represivos contra líderes y comunidades religiosas durante 2024, denunciando restricciones legales, confiscaciones y trabas al ejercicio pastoral.
Silencio, autocensura y miedo
El miedo como mecanismo de control también ha sido abordado en expresiones artísticas y testimonios desde la isla. En 2024 el neurocirujano Néstor Pulido Ríos compuso la canción “Habla bajito, asere” tras las protestas de marzo, describiendo cómo muchos cubanos evitan hablar en voz alta por temor a represalias. “Siempre nos han mentido. Y por hablar bajito, mira dónde hemos ido”, dice uno de los versos.
Antes, el crítico de cine Gustavo Arcos había señalado que vivir con miedo es uno de los mayores logros del régimen: “Después de 60 años de revolución, las personas tienen que decir las cosas bajito. Tú mismo tienes sospechas de ti mismo”.
Conciencia como punto de partida
Michel Crónicas, por su parte, cerró su reflexión con un llamado a romper ese ciclo mental: “Mientras no exista un cambio de conciencia, nada va a cambiar en Cuba”, repitió. “Quizás haga falta otra generación… esperemos que no. Pero sin conciencia, no habrá transformación”.
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