Una cubana residente en Estados Unidos ha expresado la nada agradable sorpresa que le produjo comprar un combo de comida para Cuba, que incluyó carne de cerdo producida en el país donde ahora vive.
La internauta Yaiset Rodríguez Fernández expuso que pagó 20 euros, unos 22.33 dólares estadounidenses, por cinco libras de cerdo de Indiana Chicken, la marca de Indiana Packers Coorporation, una empresa de alimentos que se abastece de las granjas familiares del Midwest estadounidense.
En su post, la cubana señala que el producto, que compró en una de las tiendas en línea que ha dispuesto el régimen para recaudar dólares y lucrar con la escasez de alimentos en Cuba, no salió de un cerdo criado en Cuba, sino que se importó de EE.UU.

"Lo lógico sería que la gente en La Habana se comiera el puerco que se cría en La Habana, o cuanto más lejos en Artemisa. No el de Indiana. Pues de allá mismo, específicamente de la ciudad de Delphi, vino el último boliche de puerco que compré para mi familia en La Habana", dijo.
Su mensaje critica que, para ser vendidas a ese precio en Cuba, esas libras de cerdo fueron compradas al por mayor en Indiana y puestas en La Habana en grandísimas cantidades, aun cuando el régimen insiste en justificar la crisis con el embargo estadounidense.
"Lo que a ustedes y a mí sí nos queda claro es que la gente en La Hababa no compra ni come el puerco que crían los granjeros locales porque hay dos bloqueos en Cuba: el que le ha impuesto el propio sistema que la mal gobierna, y el neuronal de todos los que siguen creyéndose cuentos de cerdos", concluyó.
En varias tiendas en línea, como Supermarket y Katapulk, se vende pollo, cerdo y res producido en EE.UU.
Mientras tanto, el régimen justifica la escasez y la deblacle de la industria alimenticia con el supuesto "bloqueo" estadounidense, pero no invierte en la industria ni busca salidas a la crisis.
La ausencia de políticas eficaces, el abandono de la infraestructura genética, la falta de incentivos reales y el colapso de los convenios porcinos que alguna vez sostuvieron la producción han creado un caos alimenticio, que obliga a muchas familias a buscar el cárnico en las caras tiendas online.
La falta de pienso, el deterioro genético, el robo en los sembrados y la escasez de fuerza laboral son solo parte del cóctel que ha dinamitado el sector.
Hoy, la libra de cerdo puede superar los 1,000 pesos en muchas provincias, convirtiéndose en un lujo inalcanzable para la mayoría.
Entre noviembre de 2024 y enero de 2025, varios reportes periodísticos ilustraron con crudeza la magnitud del colapso de la industria porcina en Cuba, marcando una fase crítica en la ya prolongada crisis alimentaria nacional.
En noviembre pasado, un reportaje oficialista desde Santiago de Cuba reveló los esfuerzos locales por revivir la cría porcina, una meta que parecía inalcanzable en medio de la falta de insumos, el deterioro de la infraestructura productiva y la pérdida del capital genético porcino. Las autoridades intentaban reanimar un sector clave sin contar con las condiciones mínimas para lograrlo.
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