Una operación encubierta sin precedentes en el condado de Polk, Florida, dejó 255 personas arrestadas por delitos vinculados con la prostitución, la trata de personas, el abuso infantil y violaciones de las leyes migratorias, según confirmó la Oficina del Alguacil local.
El operativo, denominado “Fool Around and Find Out”, fue calificado como el más grande en la historia del condado.

Entre los arrestados, de acuerdo a información publicada por Univisión Tampa Bay, se encuentran Adarius Taylor, exjugador de la NFL, y Eric Corliss, presunto ejecutivo regional de la Cruz Roja Americana. Ambos casos han generado gran impacto mediático por el perfil público de los implicados.
Taylor fue detenido luego de presuntamente dejar a su hijo de seis años, con condiciones médicas delicadas, solo en su vehículo mientras intentaba pagar por servicios sexuales a una mujer que resultó ser una agente encubierta. El menor fue puesto bajo la custodia del Departamento de Niños y Familias de Florida.
Por su parte, Corliss habría intentado concertar un encuentro sexual con una menor de edad tras comunicarse por internet con una persona que también resultó ser una oficial encubierta.
Del total de arrestados, 141 enfrentan cargos por solicitar servicios de prostitución, 93 por ofrecerlos, 11 por intentar tener relaciones sexuales con menores, y 10 por otros delitos relacionados. Además, las autoridades confirmaron que 36 personas estaban en el país de forma irregular, entre ellas varios inmigrantes provenientes de distintos países.
También figuran entre los detenidos personal médico, un militar activo y 13 veteranos del ejército estadounidense. La operación duró nueve días y fue ejecutada por diversas agencias locales y federales, incluyendo el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y la agencia de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Durante la redada, se identificaron cuatro posibles víctimas de trata de personas, a quienes se les brindará atención y apoyo especializado. El alguacil Grady Judd fue enfático en señalar que la prostitución “no es un delito sin víctimas”.
“Las personas piensan que esto es un simple intercambio, pero hay víctimas reales detrás de cada uno de estos actos. Este crimen alimenta la explotación, la adicción, las enfermedades y la destrucción de familias”, afirmó Judd.
Este operativo se enmarca en un contexto más amplio de intensificación de las políticas migratorias en Florida.
Recientemente, se llevó a cabo la Operación Marea Negra, una acción conjunta entre el DHS y agencias estatales, que resultó en la detención de 1,120 inmigrantes indocumentados en solo seis días, marcando la mayor redada de este tipo en la historia de Estados Unidos realizada en un solo estado.
La Operación Marea Negra ha generado preocupación entre defensores de los derechos de los inmigrantes debido a la falta de claridad en los criterios de selección y el posible impacto negativo en la confianza comunitaria.
Además, las tácticas utilizadas durante los operativos han sido calificadas como engañosas por algunas organizaciones, lo que ha aumentado el temor entre las comunidades migrantes en Florida.
Este ambiente de temor y desconfianza se ve exacerbado por la colaboración entre ICE y las fuerzas policiales locales en Florida, facilitada por el programa 287(g), que permite la identificación y detención, conjunta, de inmigrantes en situación irregular.
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