El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó este miércoles que la situación en Cuba no puede ser ignorada, al referirse a los desafíos que representan los regímenes autoritarios del hemisferio occidental durante una audiencia ante el Comité de Apropiaciones de la Cámara de Representantes.
Rubio compareció para presentar el presupuesto del Departamento de Estado para el próximo año fiscal y respondió a una pregunta del congresista cubanoamericano Mario Díaz-Balart sobre el enfoque de la administración Trump hacia América Latina.
“Simplemente, no podemos ignorar lo que está sucediendo allí [en Cuba], porque además de la falta de democracia y similares, existen fuentes de grave inestabilidad”, citó Martí Noticias.
Rubio detalló que la estrategia diplomática estadounidense en la región se estructura en tres categorías.
La primera son las democracias aliadas: países con gobiernos electos y relaciones amistosas con EE.UU., que —según el político cubanoamericano— deberían beneficiarse por ser aliados.
En segundo lugar mencionó las democracias no tan amistosas, con las que Washington no busca confrontación, pero que deben recibir un trato distinto al de los aliados.
Por último, mencionó las autocracias como Nicaragua, Venezuela y Cuba, que según el secretario de Estado representan una amenaza estructural a la estabilidad regional y los derechos humanos.
Rubio resaltó que entre el 11% y el 12% de la población cubana ha abandonado la isla en los últimos 18 meses, fenómeno que calificó como parte de “una de las migraciones más grandes de la historia de la humanidad”, junto al éxodo de 8 millones de venezolanos.
El secretario de Estado advirtió que el régimen venezolano permite operar en su territorio a grupos narcoterroristas, lo que amenaza la estabilidad de Colombia y otros países vecinos. En ese contexto, vinculó la crisis cubana a una red de desestabilización regional que exige respuestas firmes de parte de EE.UU.
Las declaraciones de Rubio coinciden con un anuncio del Departamento de Estado sobre nuevas sanciones impuestas a cuatro funcionarios cubanos —tres jueces y una fiscal— implicados en la detención arbitraria del joven activista Luis Robles Elizástigui, excarcelado en enero de 2025 tras cumplir la mayor parte de su condena.
“Los funcionarios del régimen cubano que cometen violaciones de derechos humanos están bajo aviso”, publicó la Cancillería en su cuenta oficial de X. “Hoy EE.UU. responsabiliza a tres jueces cubanos y una fiscal por su papel en la detención arbitraria de Luis Robles. Con esta acción, estas personas son ahora inelegibles para entrar a nuestro país.”
Un alto funcionario del Departamento de Estado declaró a Martí Noticias que esta medida reafirma la política de rendición de cuentas de la administración Trump respecto a violadores de derechos humanos en Cuba.
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