El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo ha cometido un notorio error diplomático y simbólico al felicitar al gobernante cubano Miguel Díaz-Canel por el 20 de mayo, fecha que conmemora la proclamación de la República de Cuba en 1902 y que históricamente es ignorada o repudiada por el oficialismo cubano.
A través de una carta firmada por Ortega y la propia Murillo, quien ostenta el cargo de “copresidenta”, la dictadura de Nicaragua celebró el “123º Aniversario de la Independencia de la República de Cuba” y transmitió sus “más sinceras felicitaciones” al pueblo cubano por la efeméride.

“Expresamos nuestras más sinceras felicitaciones a Usted, a su Digno Gobierno y al Valiente y Hermano Pueblo Cubano”, se lee en la carta oficial fechada el 19 de mayo y rubricada por Ortega y Murillo.
“Reafirmamos nuestro compromiso de continuar fortaleciendo los lazos históricos de hermandad, solidaridad y cooperación que unen a nuestras naciones”, continúa la misiva publicada por el canal estatal Canal 6 Nicaragua.
El 20 de mayo de 1902, Don Tomás Estrada Palma asumió la presidencia de la naciente República de Cuba, en una ceremonia celebrada en el Palacio de los Capitanes Generales en La Habana. El traspaso de poder fue realizado por el militar estadounidense Leonard Wood y, por primera vez, ondeó oficialmente la bandera cubana en instituciones como el Morro y el Palacio Presidencial.
Estrada Palma inició su gobierno aprobando el pago al Ejército Libertador y saldando, con apoyo de un empréstito, la deuda heredada de la guerra de independencia. El día fue recibido con júbilo y se convirtió en símbolo de soberanía nacional, celebrado durante décadas en toda la isla.
Sin embargo, tras la llegada de Fidel Castro al poder, el 20 de mayo fue progresivamente borrado del calendario oficial. El régimen revolucionario lo catalogó como una fecha de “neocolonia”, impuesta por Estados Unidos, y tildó a los presidentes republicanos como “títeres del imperialismo”. La estatua de Estrada Palma en el Vedado fue derribada, y solo quedaron los zapatos del monumento como testigos de la historia negada.
Mientras tanto, la fecha es ampliamente conmemorada por la diáspora cubana y figuras políticas internacionales. El actual secretario de Estado estadounidense Marco Rubio, de origen cubano, ha expresado en múltiples ocasiones su deseo de ver una Cuba libre y democrática, haciendo votos para que el 20 de mayo pueda celebrarse en una isla sin dictadura.
Este año, Rubio expresó su apoyo y solidaridad con el pueblo de la isla, así como admiración por quienes se han alzado contra la represión. Paralelamente, reiteró el compromiso del gobierno estadounidense con una Cuba libre y democrática.
Por su parte, el gobernador de Florida, Ron DeSantis, firmó el lunes una proclamación oficial para conmemorar la efeméride destacando los lazos históricos, culturales y políticos que unen a la comunidad cubanoamericana con la causa de la libertad en la isla.
En tanto, la periodista independiente Camila Acosta, quien reside en Cuba, denunció estar bajo vigilancia policial arbitraria en su domicilio.
Según su testimonio, seis personas, incluyendo oficiales uniformados y agentes de la Seguridad del Estado vestidos de civil, la mantenían vigilada.
La represión en fechas simbólicas como el 20 de mayo busca impedir que activistas, periodistas y opositores celebren o conmemoren eventos que no se alinean con la narrativa oficial del régimen cubano.
Estas acciones incluyen detenciones arbitrarias, vigilancia, amenazas, exilio forzado y cortes de internet. Actualmente, el régimen tiene presa a más de mil personas que levantaron sus voces y denunciaron ese estado fallido.
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