Una pareja cubana radicada en Estados Unidos ha generado revuelo en TikTok tras publicar un video donde denuncian la forma en que fueron tratados por sus familiares poco después de emigrar. El testimonio, publicado en la cuenta @fanylachyysubanda, ha recibido una avalancha de reacciones por parte de otros cubanos que aseguran haber vivido situaciones similares.
En el video, la mujer cuestiona por qué muchos emigrados que llevan tiempo en EE.UU. maltratan o imponen condiciones estrictas a los familiares recién llegados. “No tengo por qué pasar el mismo trabajo que tú cuando llegaste”, dijo, aclarando que aunque hay personas que vienen “buscando la vida fácil”, también hay quienes llegan con deseos de trabajar y superarse. La creadora, identificada como Fany, enfatizó: “Yo quisiera saber si hay alguien más al que le ha pasado eso”, abriendo la puerta a una oleada de testimonios.
Por su parte, el hombre pidió frenar lo que consideró una “tradición” de malos tratos hacia los nuevos migrantes. “Cuando venga un familiar de Cuba no dejen que sufra, ayúdenlo si no es un descarado”, expresó. Ambos relataron que solo estuvieron un mes en casa de sus familiares, durante el cual cocinaron, limpiaron, hicieron jardinería y salieron a buscar empleo desde la primera semana. “Hasta nuestras hijas fueron maltratadas, y nosotros nos portamos al cien”, comentaron. También dijeron que habían traído su propio champú de Cuba y pagaban sus teléfonos, para no depender de nadie.
Las reacciones no se hicieron esperar. Muchos usuarios compartieron experiencias similares: desde quienes fueron expulsados por no acatar reglas, hasta otros que ayudaron y aún así fueron maltratados. “A nosotros nos dijeron que nos quedáramos hasta que salieran los papeles, pero nos trataron como si estuviéramos robando aire”, lamentaron Fany y Lachy en respuesta a un comentario. Una usuaria escribió: “Lo que más duele es que tú llegas con respeto y gratitud, y te tratan como si estorbaras”.
Sin embargo, también aparecieron voces en defensa de los anfitriones. Algunos señalaron que “en casa ajena se siguen las reglas” y que muchos recién llegados no ayudan, se aprovechan de los recursos y quieren vivir sin aportar. Este contrapunto dejó claro que el conflicto migrante no tiene una sola cara. A eso, la pareja respondió: “Nosotros sí seguimos las reglas, ayudamos y nunca nos quejamos. Salimos por la puerta, no por la ventana”.
Más allá del debate, la discusión evidenció una grieta dentro de la comunidad cubana en el exterior: la del choque entre generaciones de migrantes, con historias de sacrificio que se enfrentan a nuevas realidades y expectativas. El miedo al abuso, la falta de empatía y la tensión económica alimentan una dinámica que termina fracturando lazos familiares. “No se trata de que me den, se trata de que no me humillen si estoy haciendo lo correcto”, agregó Fany en uno de los comentarios más respondidos.
Fany y Lachy concluyeron su mensaje con un llamado al respeto y al trato humano, recordando que no todas las experiencias migratorias son iguales. “Yo siempre voy a estar agradecida, pero los quiero lejos porque lo que vivimos fue demasiado”, escribió Fany, insistiendo en que su familia quiso parecer generosa, pero terminó siendo cruel. “Nunca dijimos una palabra en contra, simplemente nos fuimos y abrimos camino solos”. Su video se ha convertido en un espacio de desahogo colectivo donde cientos han compartido su verdad, en una conversación que sigue creciendo.
Archivado en:
