Varios cubanos recién llegados a Uruguay compartieron con el influencer @emmanuelabim sus razones para emigrar, sus primeras impresiones sobre el país sudamericano y las dificultades que vivieron en la isla.
Una mujer que trabajó como enfermera en la isla contó que lleva un año y cinco meses en Uruguay. A pesar de haber tenido una vida relativamente estable en Cuba junto a su esposo, aseguró que la situación se volvió insostenible. “Uno se levanta y vive con estrés pensando en qué vas a desayunar, en qué vas a comer”, dijo.
Aunque tenía formación en enfermería, trabajaba en una empresa de refrigeración porque el salario en el sector salud no alcanzaba: “La salud en Cuba no da para mantener a tus hijos. Todo lo controla el gobierno. Un médico gana una miseria”. Agregó que en Cuba no hay espacio para progresar: “Mientras no dejen que haya libre comercio, no creo que en Cuba mejore nada”. También criticó duramente al actual gobierno, al que señaló como incapaz de administrar el país.
Otro testimonio corresponde a una madre cubana recién llegada a Uruguay junto a su hijo. Viven en el país desde hace un mes y eligieron emigrar buscando “una vida mejor”. La mujer era ama de casa y su esposo la mantenía. Su hijo, que aspira a ser youtuber, explicó que en Cuba “no hay ni TikTok, ni te pagan ni nada”. Ambos agradecieron la acogida de los uruguayos y compartieron mensajes de aliento. “El cambio es grande y fuerte, pero vale la pena”, afirmó la madre. El joven alentó a otros a estudiar para “ser alguien en la vida”.
También habló un joven que vive en Rivera desde hace seis meses. Estudia en la Universidad Tecnológica (UTEC) y trabaja en un almacén. Salió de Cuba junto a toda su familia tras terminar el servicio militar. “La situación en Cuba está muy mala, muy delicada. Quería un mejor futuro”, dijo. Eligieron Uruguay tras ver videos y recibir referencias: “Todo es mucho más barato, se puede vivir bastante bien”. Comparó el costo de vida en Cuba con los bajos salarios: “Mi madre solo podía comprar un cartón de huevos con un salario; cuesta 3 500 pesos”. A pesar de las dificultades, extraña la isla: “Extraño a mi familia, extraño el ambiente, todo”.
Los testimonios han generado una ola de reacciones. Algunos comentarios destacaron la resiliencia de los migrantes: “Bravo cubanito, estudia y trabaja”, escribió una usuaria. Otros lamentaron que se evite hablar abiertamente del contexto político: “Toda esa desgracia de nuestro pueblo se debe a la dictadura”, apuntó un comentarista. También hubo voces críticas que pusieron en duda la autenticidad de los relatos, mientras otros uruguayos expresaron mensajes de bienvenida: “Bienvenido cubano, acá te deseamos lo mejor”.
Estos nuevos testimonios recientes se suman a una serie de publicaciones de cubanos que comparten sus experiencias migratorias en Uruguay, abordando desde los desafíos económicos hasta el proceso de adaptación social. En las últimas semanas, han proliferado en redes sociales los videos donde ciudadanos cubanos narran sus vivencias personales tras emigrar al país sudamericano, lo que ha provocado intensos debates sobre integración, empleo y acceso a servicios.
El youtuber Frank El Makina, por ejemplo, ha defendido públicamente a sus compatriotas ante críticas por supuestamente vivir de subsidios estatales. “La mayoría que llega aquí es a trabajar, a hacer las cosas bien”, dijo en un video que generó cientos de comentarios cruzados.
También se ha viralizado el testimonio de otra cubana que alertó sobre las dificultades de conseguir empleo formal al llegar a Uruguay. “Aquí es mucho del boca en boca, que tengas a alguien que te recomiende”, explicó la joven, quien detalló los sectores con mayor demanda de mano de obra para migrantes.
En otro video, la misma usuaria expuso los gastos básicos que implica empezar de cero en Uruguay y recomendó llegar con un colchón económico de entre 2 500 y 4 500 dólares, dependiendo del tipo de alojamiento. “Lo más importante es garantizar un techo, comida y algún dinerito para vivir hasta que encuentres trabajo”, subrayó.
Otros cubanos han resaltado las mejoras en su calidad de vida tras establecerse en el país. En un testimonio que causó empatía en redes, una migrante comparó el transporte público de Uruguay con el de Cuba y dijo sentirse agradecida por poder tomar un ómnibus sin temor a quedar colgada de una puerta, como le ocurría en la isla.
Además, algunos migrantes han optado por echar raíces en Uruguay, rechazando incluso ofertas para emigrar a Estados Unidos. “Trabajo ocho horas y soy feliz. Allá en USA tienes que trabajar 28 horas al día”, comentó un cubano que lleva nueve años residiendo en el país.
Desde el reconocimiento de la infraestructura básica hasta el acceso al sistema financiero, como el caso de Frank El Makina tras obtener su cédula de residente, la percepción generalizada entre muchos cubanos en Uruguay es que, a pesar de las dificultades iniciales, han encontrado condiciones más favorables para desarrollar sus vidas.
A pesar de las barreras, muchos cubanos aseguran que en Uruguay han encontrado mejores condiciones de vida que en su país de origen, y valoran especialmente la seguridad, la estabilidad y la posibilidad de estudiar y trabajar legalmente.
Archivado en:
