La organización de derechos humanos Cubalex lanzó una grave alerta sobre la situación del preso político Alejandro Morales Pereira, recluido desde febrero por manifestarse pacíficamente en las calles de Encrucijada, Villa Clara.
El joven había salido a denunciar las detenciones por las protestas populares ocurridas en noviembre pasado por los apagones.
Según informa Cubalex en Facebook, el 20 de junio Morales Pereira intentó suicidarse en su celda, desesperado por los constantes abusos físicos y psicológicos a los que es sometido por las autoridades de la prisión La Pendiente, en Santa Clara.
El informe detalla que el activista fue esposado dentro de su celda y golpeado brutalmente por los guardias, quienes le exigían que gritara "Patria o muerte", a lo que él respondió con firmeza: "Patria y libertad".
Tras la golpiza, su cuerpo quedó cubierto de moretones.

Cubalex también denunció que Alejandro padece trastornos de salud mental y que su condición es incompatible con el régimen penitenciario.
Pese a ello, las autoridades ignoran su situación médica y no le han proporcionado la atención especializada que requiere.
Un arresto violento por ejercer el derecho a protestar
El 19 de febrero, Morales fue arrestado de manera violenta cuando emitía en vivo por Facebook una protesta pacífica frente a la sede del Partido Comunista en Encrucijada, donde exigió la liberación de los jóvenes detenidos por alzar su voz contra los apagones.
Durante la transmisión, se le vio increpando a una funcionaria del Partido: "¿Por qué los muchachos de Encrucijada están encarcelados todavía? Respóndeme, no vires la cara", le dijo.
Luego siguió caminando por las calles gritando consignas a favor de la libertad de Cuba y de los presos políticos. Minutos después fue interceptado por la Policía.
El video, ampliamente compartido en redes sociales, mostró su determinación y conocimiento de las consecuencias: "Compartan, está bueno ya de miedo", expresó antes de ser detenido.
"Te está viendo el mundo entero", le advirtió al agente que lo arrestó. "¿Qué me importa a mí?", fue la respuesta del represor.
"La vida de Alejandro está en riesgo"
Su familia está profundamente preocupada. Alejandro padece trastornos de salud mental y las autoridades ignoran su condición, incompatible con el régimen penitenciario.
Tampoco le garantizan la atención médica especializada que necesita.
“La vida de Alejandro está en riesgo. Las autoridades son responsables de su integridad física y mental", subrayó Cubalex.
La organización llamó a la comunidad internacional y a los organismos de derechos humanos a presionar al régimen cubano para que ponga fin al maltrato y garantice asistencia médica a Morales Pereira.
"Alertamos sobre las condiciones inhumanas de reclusión y los actos de tortura a los que está siendo sometido Alejandro", subraya el post.
"Protestar no es delito", concluye el mensaje, reiterando que el activista fue encarcelado por ejercer su derecho a la libertad de expresión y exigir justicia para otros presos políticos.
Hasta el momento, las autoridades cubanas no han ofrecido declaraciones sobre la denuncia.
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