Un lamentable y bochornoso incidente tuvo lugar este fin de semana en una calle de Sancti Spíritus, cuando un carro fúnebre dejó caer un ataúd en plena vía pública durante el traslado de un difunto.
El hecho fue captado en video por testigos y compartido en redes sociales por el comunicador independiente Yosmany Mayeta Labrada, generando una ola de indignación entre los usuarios y evidenciando una vez más las deficiencias en los servicios funerarios en la isla.
En las imágenes, se puede observar el momento en que varios familiares, visiblemente alterados, se ven obligados a recoger el ataúd del suelo y cargarlo nuevamente a pulso por la acera.
Mientras tanto, el carro fúnebre sigue su trayecto sin que el conductor se percate de lo ocurrido. Según se escucha en el video, el féretro estuvo a punto de ser arrollado por otro vehículo que transitaba por la misma calle.
“¡Graba, pa que sepan lo que está pasando en Cuba! ¡Casi le pasa por arriba un carro! ¿Qué falta de respeto!”, exclamó con impotencia una de las personas presentes.
Los familiares regresaron el ataúd a la vivienda del fallecido, adonde más tarde volvieron los empleados de la funeraria para continuar con el traslado, en medio de la molestia e indignación de los presentes.
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Hasta el momento, no se conoce si la entidad funeraria responsable ha ofrecido alguna explicación o asumido responsabilidad por el incidente.
Este suceso ha puesto en evidencia el deterioro de los servicios básicos en el país, incluso en momentos tan sensibles como la despedida de un ser querido. Usuarios en redes sociales lamentaron lo sucedido y señalaron que ni siquiera en la muerte se garantiza el respeto y la dignidad que merece cualquier ciudadano cubano.
Una crisis estructural en los servicios funerarios de Cuba
El reciente incidente en Sancti Spíritus, donde un ataúd cayó de un carro fúnebre en plena vía pública, no es un hecho aislado, sino parte de una serie de eventos que evidencian el deterioro progresivo de los servicios funerarios en el país.
En mayo de 2024, otro féretro cayó de un vehículo fúnebre en la céntrica avenida Victoriano Garzón de Santiago de Cuba, quedando tendido en medio de una transitada vía. Días más tarde se repetía la lamentable escena, esta vez en la calle 4 del santiaguero barrio Mariana de la Torre.
En enero de 2025, en Consolación del Sur, Pinar del Río, un grupo de cubanos tuvo que cargar un féretro con sus manos y llevarlo a pie hasta el cementerio por falta de un carro fúnebre.
La situación se agrava con la escasez de vehículos fúnebres operativos. En Ciego de Ávila, por ejemplo, solo 8 de los 19 carros fúnebres disponibles en la provincia están operativos, mientras que el resto está fuera de servicio por roturas o en proceso de baja.
La falta de combustible también ha afectado los traslados fúnebres. En febrero de 2025, un periodista oficialista denunció las trabas burocráticas y la escasez de combustible que casi impidieron el entierro de su abuela en Matanzas.
En Guisa, provincia de Granma, ante la falta de un carro fúnebre disponible, los familiares de un fallecido tuvieron que improvisar el traslado en un vehículo de Flora y Fauna, sin las mínimas condiciones para un acto tan solemne.
Estos eventos reflejan una crisis estructural en los servicios funerarios de Cuba, donde la escasez de recursos, la falta de mantenimiento y las trabas burocráticas afectan la dignidad en los momentos más sensibles para las familias cubanas.
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