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La delincuencia no da tregua en Cuba: un mensajero fue víctima del robo de su bicicleta este lunes, cuando realizaba una entrega en el barrio El Canal, del municipio Cerro, en La Habana.
Sándor Capote Virág hizo pública la denuncia del hecho este martes, en el grupo de Facebook “Mensajeros Habana”, donde criticó la complicidad de vecinos y otras personas que se encontraban en la zona, quienes guardaron silencio tras el robo, encubriendo al ladrón y permitiendo que se saliera con la suya.
La bicicleta robada es de la marca Good Children, de color blanco y logos azules, “con manetas shimano, gomas todoterreno, sillín prostático ancho, puños negros con bordes color cobre”.
Capote explicó que el robo ocurrió mientras él entregaba un cake por encargo en una casa en el barrio capitalino, pese a que había dejado la bicicleta asegurada con candado en la entrada de un pasillo, “por menos de un minuto”. Cuando regresó, “ya no estaba”, lamentó.
El mensajero consideró como “lo más sospechoso y doloroso” del caso la presencia de al menos cinco personas en el lugar al momento del robo, incluido el mecánico de un taller que está al frente de la vivienda. “Ninguno vio nada”, subrayó. “Como si la bicicleta se hubiera esfumado en el aire”.
“No me estoy callando. No por la bici, que me costó meses de esfuerzo trabajando honestamente. Me duele por lo que representa: la complicidad silenciosa, la indiferencia, el miedo o encubrimiento en zonas donde los ladrones se sienten protegidos por el silencio de todos”, advirtió Capote con pesar.
Sustentó la razón de su denuncia pública en la necesidad de “que se sepa lo que pasa ahí”, pues, un hecho similar “le puede pasar mañana a otro trabajador, a un anciano, a una madre. Y nadie hace ni dice nada”, alertó.
Capote lanzó una advertencia a quienes deciden no denunciar un robo o cualquier otro delito: “A los que creen que quedarse callados es ser ‘vivos’, recuerden que cuando el silencio protege al ladrón, el barrio entero se convierte en su víctima”.
El hombre pidió que, si alguien tiene información real o quiere ayudarlo a recuperar la bicicleta, lo contacte por el privado de Facebook.
En Cuba se ha producido una escalada delictiva en los últimos años, en la medida en que se agrava la crisis económica del país.
Es significativo el aumento de los robos y asaltos, incluso a plena luz del día, en cualquier ciudad o poblado de la geografía nacional. Los delincuentes perfeccionan los modus operandi para lograr sus propósitos.
Hace unos días, un transportista por cuenta propia del municipio de Marianao fue engañado por dos clientes que alquilaron su triciclo para supuestamente recoger una mercancía, y terminaron robándoselo en cuestión de minutos.
En el municipio Playa, un ladrón se introdujo en una casa durante el día y sustrajo varios artículos sin que nadie pudiera detenerlo. El robo fue registrado por las cámaras de seguridad de la vivienda.
A fines de junio, una escena insólita y cargada de tensión tuvo lugar en el municipio San Miguel del Padrón, también en La Habana, cuando vecinos decidieron actuar por su cuenta y atrapar a una mujer conocida en el barrio por reiterados robos.
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