
Luego de varios días de paralización forzosa por la falta de recursos imprescindibles, el central Antonio Guiteras, ubicado en el municipio tunero de Puerto Padre, concluyó anticipadamente su campaña azucarera, alcanzando apenas el 16 % de su plan de producción.
Con esa cifra, la zafra actual se considera como la peor de la historia reciente del central, que como el resto de los que hay en el país ya venía incumpliendo sus proyecciones desde hace varios años.
La decisión de cerrar la molienda se tomó tras agotar todas las alternativas posibles, reconoció el régimen, cita un artículo del oficialista Periódico 26.
Según explicó Rafael Pantaleón Quevedo, director general de la empresa agroindustrial azucarera Antonio Guiteras, los trabajadores habían optado por continuar la zafra mientras las condiciones mínimas lo permitieran, ya fuese para producir azúcar, generar electricidad o extraer meladura.
Sin embargo, el sostenido desabastecimiento de lubricantes y combustibles, y las interrupciones en el suministro eléctrico, precipitaron el fin de la zafra.
El Central Antonio Guiteras priometió en enero sostener el 60 por ciento en la capacidad de molida, o lo que es lo mismo procesar unas 2,250 toneladas de caña diariamente, pero las cifras quedaron muy por debajo de lo previsto.
Pantaleón Quevedo, que culpa al embargo del fracaso de la logística y operatividad del sector azucarero cubano, dijo que las carencias no solo afectaron la maquinaria agroindustrial del central, sino también los sistemas de transporte automotor y ferroviario, indispensables para el traslado de la caña y la distribución del producto final.
El desafortunado desenlace no es exclusivo de Las Tunas, en la vecina Camagüey la zafra azucarera solo logró el 20% de lo planificado para producir en el año.
Entre las causas están la baja disponibilidad de recursos, exceso de tiempo perdido, incluyendo 41 días de atraso en la arrancada por falta de combustibles y lubricantes, poca preparación y capacitación del personal, reconoció el gobierno local. El Central Carlos Manuel de Céspedes, en el municipio del mismo nombre, aprovechó solamente el 17% de su norma potencial y perdió, por varias causas, el 87% del tiempo de molienda.
Guantánamo también cerró la zafra con 38% de lo previsto y Granma con 27%.
Aunque el declive suma ya varios años, las estadísticas de 2025 marcan un nuevo mínimo histórico en una industria que fue durante décadas el pilar económico del país y símbolo de su identidad nacional.
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