La central termoeléctrica Antonio Guiteras, la más estratégica del país, sigue fuera del sistema eléctrico nacional tras más de 48 horas de mantenimiento intensivo. A pesar de que se anunció un cronograma de 84 horas para completar las labores técnicas, no hay aún una fecha concreta para su reincorporación, lo que mantiene en vilo a una población golpeada por apagones prolongados, calor extremo y un colapso estructural del sistema energético.
El subdirector técnico Román Pérez Castañeda explicó el periodista José Miguel Solís, de la emisora oficialista Radio 26, que los trabajos más complejos se concentran en la reparación de una bomba de alimentación esencial para la caldera, así como en el transformador de arranque.

El operativo incluye turnos de 24 horas con intervención de varias entidades, pero las autoridades no han confirmado si el plazo de tres días se cumplirá.
Mientras tanto, el país registra cifras récord de afectación. El pasado martes, el déficit eléctrico alcanzó los 2,020 megawatts a las 10:00 p.m., una de las peores jornadas del año, según datos de la Unión Eléctrica (UNE).
Este miércoles, el panorama sigue siendo sombrío: el sistema apenas dispone de 1,880 MW frente a una demanda de 3,140 MW, con una afectación estimada de 1,850 MW para el horario pico nocturno.
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Además de la Guiteras, otras seis termoeléctricas están fuera de servicio por averías o mantenimiento, y más de 80 centrales de generación distribuida no operan por falta de combustible. Los 21 nuevos parques solares apenas aportan alivio: su respaldo no compensa las limitaciones térmicas ni la escasez de diésel, gas y fuel oil.
El director de la Guiteras, Rubén Campos, había advertido que la unidad ya venía operando con solo 210 MW, por debajo de su capacidad nominal, debido a fugas en el recalentador de alta temperatura. El objetivo del mantenimiento es recuperar al menos 40 MW, pero la magnitud de la crisis hace que cualquier avance resulte insuficiente.
Mientras los partes oficiales se enfocan en cifras y cronogramas, la realidad en las calles es otra. El malestar social crece. Los apagones no solo afectan la calidad de vida, sino que paralizan hospitales, interrumpen la producción de alimentos, dañan electrodomésticos y generan un ambiente de desesperanza. Para muchos, se trata de una emergencia nacional que el gobierno no logra resolver ni mitigar con medidas efectivas.
En un país donde casi 9 de cada 10 familias viven en pobreza extrema, el colapso del sistema eléctrico se convierte en una amenaza directa a la supervivencia cotidiana.
Preguntas Frecuentes sobre la Crisis Energética en Cuba y la Termoeléctrica Antonio Guiteras
¿Cuál es la situación actual de la termoeléctrica Antonio Guiteras en Cuba?
La termoeléctrica Antonio Guiteras está fuera de servicio debido a problemas técnicos, incluyendo una avería en una bomba de alimentación y el transformador de arranque. No hay una fecha clara para su reincorporación al sistema eléctrico nacional, lo que agrava la crisis energética en Cuba.
¿Cuáles son las consecuencias de la crisis energética en Cuba para la población?
Los apagones prolongados afectan gravemente la calidad de vida de los cubanos, paralizando hospitales, interrumpiendo la producción de alimentos y dañando electrodomésticos. Además, la falta de electricidad genera un ambiente de desesperanza y malestar social en un país donde la mayoría de las familias viven en pobreza extrema.
¿Qué medidas ha tomado el gobierno cubano para solucionar la crisis energética?
El gobierno cubano ha anunciado inversiones para restablecer capacidad y modernizar infraestructuras, incluyendo la compra de unidades móviles de generación. Sin embargo, la credibilidad de estas promesas es baja, y la población sigue sufriendo apagones masivos sin soluciones efectivas a corto plazo.
¿Por qué la termoeléctrica Antonio Guiteras es crucial para el sistema eléctrico cubano?
La Antonio Guiteras es la mayor unidad generadora de energía en Cuba y es considerada la columna vertebral de la generación térmica del país. Su operatividad es vital para cubrir la demanda eléctrica nacional, y cualquier interrupción en su funcionamiento agrava la crisis energética existente.
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