Un profesor universitario jubilado sobrevive vendiendo jabitas recicladas en una céntrica esquina de su ciudad, Santiago de Cuba. Este caso que refleja la precariedad que enfrentan muchos adultos mayores en la isla.
La denuncia fue compartida en redes sociales por el escritor Yasser Sosa Tamayo, quien identificó al hombre como “Don Manuel”, un académico que durante años enseñó Historia de Cuba en la universidad, dirigió un preuniversitario, escribió libros y ofreció conferencias en el extranjero.

Actualmente, sobrevive vendiendo bolsas plásticas para poder alimentarse. “El Profe”, como era conocido por generaciones de estudiantes, fue reconocido por Sosa pese a su ropa descolorida, el bastón remendado y las huellas del sol en su piel.
Cuando el escritor le preguntó si necesitaba algo, el exprofesor respondió: “Lo que necesito no se puede comprar en ninguna parte, muchacho”.
El caso ha generado indignación en redes sociales y reaviva las críticas al sistema de pensiones en Cuba, donde miles de ancianos sobreviven con ingresos insuficientes ante la inflación y el alto costo de vida.
Esta semana, el gobierno cubano anunció un aumento de las pensiones mínimas a 1,528 pesos cubanos mensuales (menos de 5 dólares al cambio informal), una medida celebrada por el primer ministro Manuel Marrero pero cuestionada por la ciudadanía.
“Con eso apenas se puede comprar un cartón de huevos”, comentó un usuario en X (antes Twitter). Otros denunciaron que el dinero no alcanza para cubrir siquiera los productos básicos en el mercado informal.
El economista cubano Mauricio de Miranda advirtió que el aumento sin respaldo productivo agravará la inflación y no mejorará realmente la vida de los jubilados.
“El caso de Don Manuel no es un hecho aislado”, dijo un internauta. En efecto, es la norma en un país que ha dejado atrás a quienes lo dieron todo por un régimen que los abandonó.
En medio de la crisis económica, el propio gobierno reconoció esta semana que más de 310,000 personas en Cuba viven en situación de vulnerabilidad, aunque organizaciones independientes aseguran que la cifra real podría ser mucho mayor.
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