El régimen cubano confirmó que el salario medio mensual en el sector estatal y presupuestado del país ascendió en abril de 2025 a 6,506.5 pesos cubanos (CUP), lo que equivale a tan solo 17 dólares estadounidenses al cambio informal vigente en la isla.
Los datos, publicados por la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI), reflejan un incremento del 15 % respecto al mismo período del año anterior. A pesar de haber aumentado unos 600 pesos en relación al 2024, la cifra sigue siendo insuficiente frente al alto costo de vida, los precios inflacionarios, la devaluación de la moneda nacional (CUP) y el creciente deterioro del poder adquisitivo de los cubanos.

El salario medio del sector empresarial fue ligeramente superior, con 7,120.3 CUP, mientras que el sector presupuestado, que incluye servicios como salud, educación y cultura, registró un promedio de 5,850.4 CUP.
Las actividades económicas mejor remuneradas fueron “Suministro de electricidad, gas y agua” con 12,141.7 CUP mensuales; “Construcción” con 10,404.6 CUP; y “Explotación de minas y canteras” con 8,677.2 CUP. Por el contrario, los ingresos más bajos se observaron en sectores como “Otras actividades de servicios comunales” (4,437.5 CUP), “Comercio” (4,499.6 CUP) y “Cultura y deporte” (5,161.2 CUP).
Si se toma como referencia la tasa del mercado informal publicada por el medio independiente elTOQUE este 26 de junio —que sitúa el dólar en 380 CUP y el euro en 420 CUP—, el salario medio mensual apenas cubre lo equivalente a 17 dólares o 15 euros.
Esta realidad ha provocado un estallido de testimonios en redes sociales donde profesionales como maestros, médicos e ingenieros denuncian la imposibilidad de cubrir gastos básicos con sus ingresos.
Casos como el de una doctora espirituana, que con su salario de maternidad no puede comprar una lata de leche para su hija, o el de una maestra que solo pudo adquirir productos de aseo con todo su sueldo, reflejan una crisis estructural.
La brecha salarial entre provincias también persiste. La Habana lidera con 6,449 CUP, seguida por Artemisa y Holguín, mientras Santiago de Cuba ocupa el último lugar con 5,123 CUP.
El propio vicepresidente Salvador Valdés Mesa reconoció recientemente que “con un salario de 6,000 pesos no se puede vivir”, aunque no ofreció soluciones concretas. La población, mientras tanto, enfrenta una economía fragmentada y una moneda nacional cada vez más desvalorizada.
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