El gobierno cubano admitió que varias plantas eléctricas de emergencia en hospitales de Santiago de Cuba han colapsado debido a su uso prolongado, en medio de una crítica situación de generación energética que afecta a todo el país.
Así lo reconocieron autoridades del despacho eléctrico durante un informe emitido este lunes y transmitido por el oficialista TurquinoTeVe donde también se precisaron las afectaciones previstas para la jornada.
Aunque aseguran que se priorizan los servicios vitales, como hospitales y sistemas de bombeo de agua, reconocieron que los grupos electrógenos de emergencia —no diseñados para operar de manera continua— están fallando de forma sistemática.
“Esos grupos de electrodomésticos son de emergencia, no son para trabajar horas prolongadas, y están colapsando”, indicó un vocero del sistema eléctrico nacional, refiriéndose a los generadores auxiliares instalados en varios centros médicos de la provincia.
La situación pone en riesgo la estabilidad operativa de hospitales y clínicas en Santiago de Cuba, y la vida de las personas.
Las fallas energéticas impactan directamente servicios como la atención en cuidados intensivos, la refrigeración de medicamentos y el bombeo de agua.
Según el reporte, la provincia de Santiago de Cuba enfrenta una demanda estimada de 180 megawatts, mientras a nivel nacional las afectaciones son altísimas.
Mientras se realizan revisiones técnicas y se intenta reorganizar la distribución del escaso suministro eléctrico, el panorama sigue siendo incierto.
No se ha informado públicamente de un plan de contingencia específico ni de refuerzos logísticos para los hospitales afectados.
Se recrudece la crisis
A las 6:00 de la mañana de este miércoles, el SEN contaba con solo 1,680 MW disponibles para cubrir una demanda de 3,050 MW, lo que generó un déficit de 1,418 MW. En el horario de la media se estima una afectación aún mayor: 1,550 MW.
Para el pico nocturno, aunque se prevé el ingreso parcial de Renté (50 MW), Mariel (95 MW) y motores en la patana de Regla (48 MW), el déficit seguirá desbordado: 1,788 MW, con una afectación estimada de 1,858 MW.
Los apagones son consecuencia de cinco unidades térmicas averiadas, tres en mantenimiento, 294 MW limitados térmicamente, y la escasez de combustible que mantiene 63 centrales de generación distribuida fuera de servicio, así como parte de las patanas flotantes.
La central flotante más potente de las que operaban en Cuba abandonó definitivamente el puerto de La Habana en la mañana de este miércoles.
Con capacidad de 240 megavatios (MW), su salida deja tras de sí una profunda señal de alarma: el país se queda con una sola patana operativa, mientras los apagones se agravan y el sistema energético nacional se desmorona.
Archivado en:
