
El dirigente sindical Ulises Guilarte de Nacimiento entregó este martes, en La Habana, el cargo de secretario general de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) a Osnay Miguel Colina Rodríguez, cerrando así más de una década al frente de la única organización sindical reconocida por el régimen.
La ceremonia, presidida por Roberto Morales Ojeda, miembro del Buró Político del Partido Comunista de Cuba (PCC), se desarrolló en un ambiente “ameno y familiar”, según el periodista oficialista Orestes Eugellés, con la presencia de secretarios generales de sindicatos nacionales y jefes de departamentos de la CTC.
Ni en este acto ni en las comunicaciones previas del Partido Comunista se ofrecieron explicaciones sobre las causas reales de la salida de Guilarte, anunciada el pasado 8 de julio y presentada como un relevo planificado, pese a que fuentes oficiales solo mencionaron que el dirigente asumiría “otras responsabilidades”.
Guilarte, miembro del Buró Político, llegó al cargo en 2013 y lo ejerció durante años de aguda crisis económica, deterioro del poder adquisitivo y creciente descontento laboral en sectores estratégicos como la salud, la educación y el transporte.
Bajo su mando, la CTC fue criticada por su papel subordinado al PCC y por no defender de forma independiente los derechos de los trabajadores. En sus últimos discursos, el dirigente había insistido en convocar a una “resistencia activa” que movilizara recursos para enfrentar la crisis, al tiempo que admitía que la organización no podía resolver “todos los problemas” de la clase obrera.
Su salida de la escena sindical se ha gestionado con meticuloso control político. Días después de su destitución, fue homenajeado en Villa Clara con flores, reconocimientos y discursos, en un acto encabezado por autoridades provinciales que subrayó el protocolo y la parafernalia del poder incluso en las despedidas.
El relevo en la CTC coloca al frente a Osnay Miguel Colina Rodríguez, de 51 años, licenciado en Bioquímica, con amplia trayectoria como dirigente del Partido y actual presidente de la Comisión Organizadora del XXII Congreso de la CTC.
Ese congreso, inicialmente previsto para este año, ha sido pospuesto para mediados de 2026, con el argumento de que aún no se han concluido las conferencias previas y que la organización debe enfocarse en la consulta del anteproyecto del nuevo Código de Trabajo.
El traspaso formal de este martes cierra un capítulo de 12 años de liderazgo sindical marcado por la obediencia al poder político y abre otro bajo la misma estructura vertical que ha impedido que la CTC sea una verdadera voz de los trabajadores cubanos.
Vídeos relacionados:
Archivado en: