Un derrumbe ocurrido este jueves por la tarde en Centro Habana podría haber dejado a varias personas atrapadas.
El hecho ocurrió a la entrada del céntrico bulevar de San Rafael, en el edificio que hace esquina en las calles San Rafael y Galeano.

El hecho fue reportado en Facebook por el usuario Punisherl Libre.
Según la información, hasta el momento hay un fallecido, pero se cree que hay más personas atrapadas
Una foto compartida en Facebook por el periodista Mario J. Pentón muestra a bomberos y policías en el lugar.
La calle ha sido cercada al paso de las personas.
Este derrumbe ocurre menos de un día después de la caída de dos balcones en un edificio ubicado a solo unas cuadras del bulevar, en la calle Laguna 204, entre Lealtad y Perseverancia, en el barrio de San Leopoldo.
El desplome ocurrió cuando el balcón del segundo piso cedió y arrastró consigo al del primero. Afortunadamente, no había personas debajo en ese momento, lo que evitó una tragedia.
No son hechos aislados, sino parte de una ola de colapsos recientes que ponen en evidencia la crisis habitacional crónica y el abandono oficial.
En los últimos días, la capital ha sido escenario de desplomes en municipios como Cerro, Regla y otras zonas de Centro Habana, algunos con heridos graves y hasta víctimas mortales.
El martes pasado, en Castillo 216, municipio Cerro, un derrumbe parcial dejó a dos personas hospitalizadas, una de ellas en estado grave.
El lunes, en Regla, una niña de nueve años quedó atrapada bajo los escombros junto a su madre y varios vecinos, sin que los bomberos acudieran a la emergencia pese a los llamados.
Apenas unas horas antes, un bebé de cinco meses murió cuando un muro de su casa colapsó y el agua de la lluvia lo arrancó de los brazos de su madre.
En otro caso reportado recientemente en Centro Habana, un edificio declarado "inhabitable e irreparable" hace años en la calle Mercado 79 sufrió el desplome de una pared, dejando atrapados a un anciano y a su hijo de 10 años.
Funcionarios de la Dirección de Vivienda se limitaron a decir que los residentes debían tumbar la pared por su cuenta, alegando que la entidad "no tiene condiciones" para hacerlo.
El gobierno cubano continúa sin implementar un plan integral de mantenimiento, prevención y reubicación de familias en riesgo.
Cada temporada de lluvias, las calles de La Habana se convierten en zonas de alto peligro, donde la humedad, las filtraciones y el deterioro estructural convierten a muchas viviendas en trampas mortales.
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