Estados Unidos ha iniciado una amplia movilización militar en aguas cercanas a Venezuela con el objetivo declarado de combatir a los cárteles latinoamericanos del narcotráfico.
Tres destructores con misiles guiados, acompañados por submarinos, aviones de espionaje y unos 4,000 efectivos militares, se están desplazando hacia el límite del mar territorial venezolano en lo que representa uno de los despliegues más agresivos en la región sur del Caribe en años recientes, según reveló la agencia Reuters.
De acuerdo con dos fuentes con conocimiento directo del operativo, en las próximas 36 horas llegarán a la zona los destructores USS Gravely, USS Jason Dunham y USS Sampson, todos equipados con el sistema de misiles guiados Aegis.
Estas unidades forman parte de una estrategia que contempla, además, aviones espía P-8, varios buques de guerra adicionales y al menos un submarino de ataque.
Un alto funcionario estadounidense, que habló bajo condición de anonimato, explicó a Reuters que el despliegue tendrá una duración de varios meses y que las operaciones se desarrollarán en espacio aéreo y aguas internacionales.
Añadió que las unidades navales no sólo recopilarán inteligencia y realizarán labores de vigilancia, sino que también podrían emplearse como plataformas para ataques selectivos, si la administración lo considera necesario.
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"¿Qué hará el tirano Nicolás Maduro cuando lleguen los 3 buques destructores de Estados Unidos a las costas de Venezuela? Nicolás, bufón lárgate a Cuba antes que sea demasiado tarde", escribió en X el congresista cubanoamericano Carlos Giménez.
Designación de grupos como organizaciones terroristas
El despliegue militar está directamente vinculado a la decisión de la administración Trump de clasificar a varios grupos del crimen organizado como organizaciones terroristas internacionales.
Entre ellos figuran el Cártel de Sinaloa (México), el grupo criminal venezolano Tren de Aragua y otras bandas que, según el gobierno de Estados Unidos, operan con impunidad en la región y están implicadas en actividades transnacionales de narcotráfico.
Esta designación se produjo en febrero y ha servido como fundamento legal para intensificar acciones militares y de inteligencia.
En paralelo, se ha incrementado la vigilancia aérea sobre los cárteles para recolectar datos que permitan planificar futuras operaciones.
La ofensiva forma parte de un enfoque más amplio que busca frenar el flujo de drogas hacia Estados Unidos y, al mismo tiempo, contener las causas estructurales de la migración irregular.
Reacción del gobierno venezolano
Aunque el Ministerio de Comunicaciones de Venezuela no ha emitido comentarios oficiales, Nicolás Maduro aludió al operativo en un discurso reciente.
“Venezuela defenderá nuestros mares, nuestros cielos y nuestras tierras” frente a “la insólita y extraña amenaza de un imperio en decadencia”, afirmó el gobernante.
Maduro ha sido respaldado por el alto mando militar y las estructuras del Estado venezolano.
El ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, negó que el gobierno esté vinculado a actividades de narcotráfico y calificó las acusaciones como “absurdas” e “inmorales”.
Según el ministro, las organizaciones criminales mencionadas por Washington han sido “totalmente desarticuladas” en el territorio nacional.
También se han llevado a cabo reuniones con el Alto Mando Militar y el Comando Estratégico Operacional para evaluar la situación, mientras desde el oficialismo se han organizado actos de respaldo al presidente en distintas zonas del país.
Amenaza creciente y tensiones regionales
El operativo militar estadounidense se produce tras una serie de decisiones que elevan la presión sobre el gobierno venezolano.
Washington ha ofrecido hasta 50 millones de dólares por información que conduzca a la captura de Nicolás Maduro, a quien se acusa de liderar el llamado “Cartel de los Soles”, una presunta estructura de tráfico de drogas integrada por funcionarios del Estado.
Frente a este panorama, altos funcionarios del gobierno venezolano han declarado un estado de alerta.
Diosdado Cabello, vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela, afirmó que también hay presencia militar venezolana en el mar territorial para “defender nuestra soberanía”.
Al igual que Maduro y Padrino, rechazó los vínculos con el narcotráfico y acusó a la DEA de ser “el único cartel de drogas que opera a la luz de todo el mundo”.
Preguntas frecuentes sobre el despliegue militar de EE.UU. cerca de Venezuela
¿Por qué Estados Unidos ha desplegado buques de guerra cerca de Venezuela?
Estados Unidos ha desplegado buques de guerra en aguas cercanas a Venezuela con el objetivo de combatir a los cárteles latinoamericanos del narcotráfico, que han sido clasificados como organizaciones terroristas por la administración de Donald Trump. El despliegue es parte de una estrategia para enfrentar amenazas a la seguridad nacional de EE.UU. procedentes de estos grupos narcoterroristas.
¿Cuáles son los principales buques involucrados en el despliegue cerca de Venezuela?
Los principales buques involucrados en el despliegue son los destructores USS Gravely, USS Jason Dunham y USS Sampson, todos equipados con el sistema de misiles guiados Aegis. Estos buques forman parte de una operación militar que incluye submarinos y aviones de espionaje.
¿Cuál ha sido la reacción del gobierno de Venezuela ante el despliegue militar de EE.UU.?
El gobierno de Venezuela, encabezado por Nicolás Maduro, ha rechazado el despliegue militar de EE.UU. y lo ha calificado como una amenaza imperial. Maduro ha asegurado que Venezuela defenderá sus mares, cielos y tierras frente a lo que considera una amenaza de un imperio en decadencia.
¿Qué grupos han sido designados como organizaciones terroristas por EE.UU.?
La administración de Donald Trump ha designado como organizaciones terroristas a varios grupos criminales, entre ellos el Cártel de Sinaloa de México, el grupo criminal venezolano Tren de Aragua y la Mara Salvatrucha (MS-13). Esta designación permite a EE.UU. intensificar acciones militares y de inteligencia contra estos grupos.
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