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En Cuba, basta darse un salto por cualquiera de las provincias para encontrar evidencias de la incapacidad del régimen de sostener cualquier producción, entre ellas la industria láctea.
Un ejemplo es el helado crema, símbolo cultural en Bayamo y parte de la identidad gastronómica de Granma, el cual se produce hoy en condiciones frágiles y gracias a las importaciones de las mipyme privadas, con altos precios y baja disponibilidad, lo que ha convertido su consumo en un lujo para muchas familias.
Según un reportaje del diario oficial Granma, la Empresa de Productos Lácteos Bayamo (Granlac) depende en gran medida de las importaciones de materias primas que realizan mipymes y trabajadores privados, tras el colapso del suministro estatal.
La alianza con estos actores permite mantener limitada producción en miniplantas, luego de que la fábrica principal permaneciera cuatro años sin funcionar por problemas técnicos y altos costos energéticos.
El director de Granlac, José Ángel Fuentes Llanes, explicó que los privados aportan insumos como estabilizadores, azúcar, sabores, leche y envases, mientras la empresa aporta el conocimiento y distribuye el producto con un margen comercial.
De este esquema surge la marca Helados Cremas Manin, que elabora sabores tradicionales como vainilla, mantecado y fresa con materia prima importada.
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No obstante, la crisis del acopio de leche en Granma —que pasó de ser la cuarta provincia productora del país a ocupar el lugar 13— limita aún más la elaboración del helado.
Gran parte de la leche se destina al consumo comunitario, que a duras penas llega a manos de los consumidores, y no a la industria, lo que reduce la capacidad fabril y mantiene la inestabilidad de la oferta.
Directivos de unidades gastronómicas en Bayamo reconocen que el suministro estatal de helado es mínimo y muchas veces inexistente, por lo que dependen de adquirirlo a mipymes o TCP.
Sin embargo, este recurso privado implica costos más altos y problemas de refrigeración y transporte que afectan la calidad final.
El precio también refleja la crisis: una tina de helado puede costar hasta 1,500 pesos, mientras que una bola oscila entre 65 y 75 pesos, con algunas especialidades que superan los 200 pesos, alejando el producto de su carácter popular.
La estrategia de apoyarse en actores no estatales ha permitido sostener parcialmente la tradición, aunque la recuperación total de la producción de helados en Granma depende de inversión en infraestructura y tecnología, además de soluciones energéticas estables.
La industria láctea en Cuba, en los últimos años, ha estado totalmente colapsada. En abril pasado, se conoció que una deuda superior a los 150 millones de pesos con productores privados dejó prácticamente paralizada la producción lechera en Sancti Spíritus, una de las principales provincias abastecedoras del país.
La situación impactó directamente el suministro de leche destinado a grupos vulnerables como niños, embarazadas y personas con dietas médicas.
Especialmente significativo ha sido el deterioro en la producción de helados. En ese sentido, en 2024 las autoridades cubanas anunciaron la reapertura de una fábrica situada en Mayarí, en la provincia de Holguín, luego de ocho meses de estar paralizada.
Sin embargo, por años la producción de helado en Cuba ha estado diezmada. En 2022, por ejemplo, la producción de helado en la Unidad Empresarial de Base (UEB) Productos Lácteos El Valle, en Trinidad, se estuvo severamente perjudicada por los cortes de electricidad y la falta de materias primas.
Ese mismo año, la escasez de materias primas para la producción de helados golpeó a la provincia cubana de Ciego de Ávila, donde una fábrica llegó a elaborar el alimento con maicena y miel como suplentes ante la falta de insumos.
Preguntas frecuentes sobre la producción de helado crema en Granma y la situación económica en Cuba
¿Cómo se mantiene la producción de helado crema en Granma?
La producción de helado crema en Granma se sostiene gracias a las mipymes privadas y trabajadores privados, quienes importan las materias primas necesarias. Esta colaboración se ha hecho vital debido al colapso del suministro estatal y a los problemas técnicos y energéticos que han afectado a la fábrica principal de Granlac, la Empresa de Productos Lácteos Bayamo.
¿Cuáles son los principales desafíos en la producción de helado en Granma?
Los principales desafíos incluyen la escasez de leche debido a una crisis en el acopio, altos costos de producción, problemas de refrigeración y transporte, y la dependencia de insumos importados. Además, los apagones y problemas energéticos complican aún más la producción y distribución del helado, que se ha convertido en un lujo para la población debido a sus altos precios.
¿Qué impacto tiene la crisis del sector azucarero en Granma?
La crisis del sector azucarero ha sido devastadora en Granma, con solo un 27% del azúcar planificado producido. Esta situación se debe a problemas organizativos, falta de recursos y apagones. Las bajas cifras de producción han afectado la economía local y la disponibilidad de azúcar, un insumo esencial para la población y la industria alimentaria.
¿Cómo afecta la crisis energética a la producción alimentaria en Cuba?
La crisis energética en Cuba, marcada por apagones prolongados, afecta gravemente la producción alimentaria. Los cortes eléctricos obstaculizan la producción en fábricas, como las de productos lácteos y cárnicos, y la falta de energía y combustible limita la pesca y la fabricación de hielo, esenciales para conservar alimentos. Esta situación incrementa la escasez de productos y eleva los precios, afectando a la población cubana.
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