
Más de 80,000 cubanos han elegido República Dominicana para vacacionar en 2025, según cifras oficiales del sector turístico dominicano.
Los datos oficiales de ese país sobre llegada de visitantes extranjeros indican que tras el primer semestre, el salto de junio y la estacionalidad de julio–agosto empujaron el conteo anual del mercado cubano.
El comportamiento del verano y el total de visitantes confirman un tráfico en máximos que coloca al emisor Cuba por encima del umbral de los 80,000 en 2025.
El fuerte repunte del mercado emisor cubano se sostiene en un pico histórico en junio y en un primer semestre al alza, mientras el país caribeño encadena récords de visitantes y amplía su conectividad aérea. En paralelo, el turismo hacia Cuba continúa en retroceso, lo que ayuda a explicar el desvío de demanda.
Junio marcó récord mensual para Cuba: 19,542 residentes en la Isla vacacionaron en República Dominicana solo ese mes, el mejor junio de la serie para ese origen, de acuerdo con datos del Ministerio de Turismo (MITUR).
Entre enero y junio arribaron 43,218 turistas residentes en Cuba, por encima de igual período de 2024 y 2023. La temporada alta de verano (julio–agosto) reforzó la tendencia.
República Dominicana recibió 8 millones de visitantes entre enero y agosto (vía aérea y marítima), con 707,175 turistas solo en agosto; y 863,780 llegadas aéreas en julio.
República Dominicana mantiene crecimiento de llegadas, ocupación y conectividad, con Punta Cana como polo dominante y estrategias de diversificación de mercados que han ganado tracción en América Latina.
Aerolíneas como Sky High Dominicana y Air Century operan rutas entre Santo Domingo y ciudades cubanas (incluida La Habana), facilitando viajes de corta duración y encuentros familiares.
Mientras ese país bate marcas, Cuba registra caídas de visitantes, lo que desplaza vacaciones y reuniones familiares hacia destinos vecinos con mejores servicios y disponibilidad.
Las agencias facilitan el visado para residentes en la isla. La fórmula es clara: sol, comodidades, cercanía y, sobre todo, la posibilidad real de reunirse con familiares que viven en Miami u otras partes del mundo.
Lo que comenzó como una alternativa frente al costoso y burocrático regreso a Cuba, se ha consolidado como un fenómeno migratorio-turístico. “No pude contener la alegría de ver cómo familias que tenían 20 años sin verse se reencontraban aquí”, contó la agencia Yes Travel, en declaraciones a medios dominicanos.
Mientras tanto, el turismo en Cuba se derrumba. Entre enero y junio llegaron a la isla 319,654 viajeros menos que en el mismo período de 2024. El desplome es del 25%.
Los hoteles de Varadero y La Habana están vacíos, y la ocupación nacional apenas supera el 24%. La caída de visitantes rusos y canadienses, principales mercados, agrava aún más el panorama.
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