Una caravana migrante, compuesta mayoritariamente por cubano saldrá de Tapachula rumbo a la Ciudad de México en los próximos días.
Pese a los operativos llevados a cabo por el Instituto Nacional de Migración (INM) en los alrededores del parque Bicentenario del centro de esa ciudad ubicada en el estado de Chiapas, los migrantes se mantienen firmes en su decisión, aseguró Diario del Sur.
Este diario local asegura que los migrantes cubanos, que planean salir el próximo 1ero de octubre, buscan alcanzar un estatus legal en México para poder trabajar y enviar dinero a la isla.
“Yo no tengo miedo a nada, ese miedo lo perdí en el camino y lo que venga lo vamos a enfrentar. Vamos hacia el éxito, hacia adelante, vamos para Ciudad de México”, dijo Daniel González, un cubano que planea ser parte de la caravana.
Este cubano ya lleva un año y medio en Tapachula intentando regularizarse.
“Hice el proceso la primera vez en la Comar y me negaron, lo volví a hacer y me negaron hace como dos meses. Fui a Migración para ver cómo podía solicitar una visa humanitaria y me dijeron que no las están dando. Sin embargo, si pagas a un abogado en la Comar mágicamente aparece el permiso”, lamentó
González relató que lleva un año y cuatro meses en Tapachula, tiempo en el que ha intentado regularizar su situación migratoria sin éxito, por lo que está decidido salir en caravana el próximo 1 de octubre a pesar de los riesgos.
Por tanto, González considera que no le queda otro remedio que unirse a la caravana puesto que no se respetan sus derechos.
Diario del Sur también entrevistó a la cubana Lidia Álvarez quien adujo que la falta de oportunidades y la discriminación que viven en la ciudad por algunas personas mexicanas como razones para unirse a la caravana.
“Acá no tenemos ni remotamente esperanza. Los abogados están cobrando de 10 a 15 mil pesos y nosotros apenas ganamos 200 pesos al día. Así no se puede pagar un trámite. Lo único que queremos es la oportunidad de legalizar nuestro estatus”, comentó esta cubana.
Álvarez denunció la discriminación de que es objeto la comunidad cubana en Tapachula.
Esta cubana dice que ya en la isla ella y sus compañeros vivieron demasiada explotación, represión, abusos y aquí lo único que piden es dignidad, pues no quieren que les regalen nada, solo que los dejen salir adelante como seres humanos.
Pese a los operativos, esta cubana no contempla otra opción.
Salida tentativa el primero de octubre
Tras meses de espera por una resolución de asilo ante la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) y en medio de denuncias de corrupción, xenofobia y precariedad, los cubanos han optado por la opción extrema.
La salida está prevista de forma tentativa para el próximo 1 de octubre, según comunicaron los propios migrantes a través de grupos de WhatsApp y redes sociales, donde iniciaron la convocatoria y los primeros acuerdos para marchar de forma organizada, informó el local Diario de Chiapas.
Los cubanos afirman que las condiciones en Tapachula son insostenibles: no hay empleo formal, los alquileres son altos, la alimentación escasa, y muchos enfrentan tratos discriminatorios. A esto se suma la lentitud de los trámites migratorios y el rechazo sistemático a las solicitudes de refugio.
“Estamos determinados a irnos de Tapachula, aquí no se puede vivir porque hay mucha xenofobia, no hay empleo y los trabajos que nos dan son de hasta 12 horas por 150 pesos al día”, declaró Brian Balcón, migrante cubano que participa en la organización de la caravana.
Los afectados han denunciado que algunos llevan hasta ocho meses o un año esperando una resolución por parte de la Comar. Aseguran que incluso quienes presentan expedientes que evidencian persecución política o amenazas de muerte son rechazados sin justificación.
También señalaron que bajo la gestión de Carmen Yadira de los Santos, actual responsable de la oficina local de la Comar, la corrupción se ha agravado.
“Sólo quienes tienen dinero son atendidos rápidamente y logran refugio”, comentó uno de los organizadores.
Esta caravana no tiene como objetivo inmediato llegar a Estados Unidos, sino trasladarse a ciudades como Ciudad de México o Monterrey, donde esperan encontrar mejores oportunidades laborales y condiciones de vida más dignas.
Los preparativos incluyen asambleas abiertas en el parque Bicentenario, un punto habitual de encuentro para caravanas migrantes en Tapachula. Desde allí planean coordinar la salida y logística para el desplazamiento colectivo.
Tapachula se ha convertido en un cuello de botella migratorio, con miles de personas varadas a la espera de trámites, en condiciones que han sido cuestionadas por organismos nacionales e internacionales de derechos humanos.
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