El arresto de un familiar cercano del opositor cubano Eliécer Ávila en un centro de detención migratoria en Estados Unidos ha originado un enfrentamiento en Internet entre él y el activista uruguayo Carlos Eduardo Espina, una de las voces más seguidas por la comunidad latina en temas migratorios.
Espina compartió en Instagram un video en el que exhibe la aparente contradicción entre la defensa que hace Ávila de las políticas de Donald Trump y la difícil situación que ahora enfrenta su familia.
"Otro cubano trumpista más que se le borró la sonrisa", escribió, antes de mostrar imágenes del cubano celebrando el triunfo de Trump en las elecciones y contrastarlas con un video actual, en el que relata la detención de su cuñado.
Eliécer describió a su familiar como "lo más noble, trabajador, monaguillo de persona, camionero", y lamentó que cuando entró al país le hayan dado un documento I-220B.
"Lo detuvieron en su cita a la corte y está preso. El esposo de mi hermana, en una cárcel de inmigración", detalló en el video compartido por Espina.
El uruguayo, crítico abierto de Trump, insistió en que lo ocurrido era previsible.
"Todo el mundo sabía que esto es lo que se venía si ganaba Donald Trump: una cacería brutal contra todos los latinos sin importar nacionalidades", señaló.
"Muchos de estos comentaristas cubanos se creyeron intocables, ahí andaban apoyando a Papi Trump. Y ahora vean cómo quedaron. A ver si ahora aprenden a tener un poco más de empatía", recalcó.
La respuesta de Ávila no se hizo esperar. En otro video, ratificó su respaldo al líder republicano.
"Yo hoy apoyo más al presidente Trump que el día que ganó las elecciones. Yo no voto con el hígado ni con el páncreas, voto con la cabeza. Y si alguna esquinita de ese paquete roza la vida de alguien de mi familia, yo no puedo, por la excepción, condenar la regla", expresó.
El opositor cubano recordó que la orden migratoria que pesa sobre su cuñado se la extendió la administración demócrata.
"¿Qué es un I-220B? Es una orden de deportación. ¿Y quién se la dio al marido de mi hermana? ¡Tu presidente Biden!", respondió a Espina, a quien retó incluso a un debate público.
El cruce entre ambos refleja no solo las tensiones en la comunidad migrante cubana y latina en general, sino también las divisiones políticas que atraviesan a quienes, a pesar de compartir la experiencia de la migración, interpretan de manera distinta las consecuencias de las políticas estadounidenses.
Espina, un activista en ascenso
Carlos Eduardo Espina, uruguayo criado en Texas, se ha convertido en una figura clave en la defensa de los inmigrantes.
Con más de 6,8 millones de seguidores en TikTok y más de 455 mil en Instagram, combina su formación en Ciencias Políticas y Derecho con un activismo frontal contra las políticas de Trump y los sectores conservadores que las apoyan.
Su discurso directo y sus enfrentamientos con figuras como Alexander Otaola o el propio Ávila le han dado gran notoriedad en redes sociales.
Para Espina, el caso del cuñado de Ávila es un ejemplo de las consecuencias de apoyar medidas migratorias que, en su opinión, siempre terminan perjudicando a las comunidades latinas sin distinción.
Qué significa una I-220B
El documento que recibió el cuñado de Ávila, conocido como I-220B (Order of Release on Recognizance), no otorga un estatus legal, sino una liberación temporal bajo palabra mientras continúa el proceso migratorio de deportación o asilo.
Es un recurso comúnmente utilizado por ICE con migrantes que no son considerados un riesgo de fuga o de seguridad (usualmente se lo daban a los balseros cubanos).
Pero aunque permite a la persona esperar en libertad, no la protege frente a la deportación, y en la práctica suele derivar en procesos de expulsión.
Una polémica que crece
En septiembre, Eliécer expresó su inconformidad con la deportación de otro compatriota, Deivy Alemán Oropesa, también bajo custodia de ICE.
Entonces, cuestionó la falta de sensibilidad del sistema migratorio estadounidense: "¿De verdad no hay nadie en Estados Unidos que pueda analizar un caso? (...) Con tanto delincuente, chivato y represor suelto en este país, ¿por qué Deivy es el blanco?".
Mientras tanto, Espina continúa consolidando su perfil como activista proinmigrante, defendiendo una postura crítica contra quienes apoyan a Trump y, al mismo tiempo, denuncian cuando sus familiares o amigos son alcanzados por la misma maquinaria migratoria que aplaudieron.
El choque discursivo entre ambos confirma que la política migratoria en Estados Unidos no solo divide a republicanos y demócratas, sino también a las propias comunidades latinas que la sufren en primera persona.
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