
Cuba enfrenta nuevamente apagones masivos que afectan a gran parte del país, consecuencia de un déficit persistente en la generación eléctrica que refleja la ineficiencia del gobierno para garantizar un suministro estable a la población.
La Unión Eléctrica (UNE) informó en su parte que el jueves el sistema estuvo afectado durante las 24 horas, prolongándose las interrupciones hasta la madrugada de hoy.
La máxima afectación registrada alcanzó los 1,722 megavatios (MW) a las 7:50 pm, cifra superior a los 1,590 MW planificados, debido a la no entrada a tiempo de dos unidades de las termoeléctricas Mariel y Renté, lo que evidencia problemas de gestión y planificación.
A las 6:00 am de este viernes, la disponibilidad del sistema era de 1,696 MW frente a una demanda de 2,678 MW, dejando un déficit de 1,013 MW. A partir del mediodía la afectación será ligeramente menor, de 1,000 MW.
Para el horario pico la situación empeorará considerablemente: pese a la entrada prevista del bloque 1 de la CTE Ernesto Guevara, en Santa Cruz, la disponibilidad de 1,746 MW no podrá hacer frente a una demanda de 3,350 MW.
Ello da como resultado un déficit de 1,604 MW que se traduciría finalmente en una afectación de 1,674 MW.
La crisis energética se ve agravada por averías en tres unidades de las CTE Felton, Mariel y Renté, mientras que otros tres bloques de las CTE de Santa Cruz y la Carlos Manuel de Céspedes, en Cienfuegos, se encuentran fuera de servicio por mantenimiento.
Además, las limitaciones térmicas dejaron 462 MW sin capacidad de generación, y problemas de suministro de combustibles y lubricantes afectaron 525 MW adicionales.
Por otra parte, la Empresa Eléctrica de La Habana informó que el jueves se afectó el servicio durante 11 horas y 35 minutos, con una máxima afectación de 104 MW a las 7:50 pm.
El servicio fue restaurado a las 2:02 am.
"Aunque fue planificado, NO fue necesario afectar los bloques 6 y 4 previstos entre las 10:00 am y 2:30 pm. De igual forma, tampoco los bloques 1, 3 y 2 entre las 2:00 am y 8:00 am", detalló en Facebook.
La empresa recordó que las afectaciones dependen solo de las exigencias del SEN.
La falta de previsión y la incapacidad de garantizar insumos básicos reflejan un patrón crónico de desidia en la administración estatal.
Si bien los 32 parques solares fotovoltaicos del país aportaron 2 731 MWh, con un máximo de 522 MW durante el horario de la media, esta cifra es insuficiente para compensar el déficit del sistema y evidencia la dependencia de Cuba de tecnologías obsoletas y mal gestionadas.
La incapacidad de coordinar las plantas térmicas, combinada con problemas de mantenimiento y suministro, convierte la crisis eléctrica en un síntoma más de la incapacidad gubernamental para administrar recursos estratégicos y asegurar el bienestar de la población.
Los apagones no solo afectan la vida cotidiana, sino que también golpean la producción industrial y los servicios básicos, debilitando aún más una economía ya de por sí frágil.
Mientras tanto, el gobierno parece priorizar la propaganda sobre la resolución de problemas estructurales, dejando a millones de cubanos sin acceso confiable a electricidad y exponiendo la vulnerabilidad del país frente a un sistema eléctrico obsoleto y mal gestionado.
Vídeos relacionados:
Archivado en: