En un discurso desde la Knéset, el parlamento israelí, el presidente de EE.UU., Donald Trump, sorprendió con una cascada de elogios hacia quien años atrás fue uno de sus más encarnizados rivales: el secretario de Estado Marco Rubio.
En el contexto solemne de la firma de un histórico tratado de paz entre Israel y Hamás, Trump dedicó un segmento considerable de su alocución a exaltar la figura del funcinario cubanoamericano, a quien no dudó en calificar como el mejor que jamás haya ocupado el cargo.
“Lo creo de verdad”
Trump, conocido por sus hiperbólicas expresiones, fue enfático al declarar:
“Tengo una predicción: Marco será recordado como el mejor secretario de Estado en la historia de Estados Unidos. Lo creo sinceramente. Lo creo de verdad.”
Con esta frase, pronunciada frente a líderes israelíes y representantes de la comunidad internacional, el presidente no solo colocó a Rubio en lo más alto de la diplomacia estadounidense, sino que dejó clara su convicción de que el actual secretario ha redefinido el rol del Departamento de Estado en un periodo clave para la política exterior.
Más adelante, añadió otra declaración contundente:
Lo más leído hoy:
“Pasará, y lo digo en serio, como el secretario de Estado más grande en la historia de Estados Unidos. Lo creo. Lo creo.”
De adversarios a aliados
Uno de los aspectos más llamativos de su intervención fue el reconocimiento explícito del pasado conflictivo que ambos compartieron.
Trump no rehuyó su historial de confrontaciones con Rubio durante las primarias republicanas de 2016. De hecho, lo resaltó como una señal de crecimiento político y reconciliación estratégica:
“Él y yo, bueno, realmente nos enfrentamos. ¿Recuerdan? Fue duro. Fue agresivo. ¿Quién demonios pensó que esto iba a pasar, Marco? ¿Verdad?”, dijo mirando al político cubanoamericano.
Estas palabras no solo reflejan un cambio de tono entre ambos líderes, sino también un mensaje de unidad dentro del Partido Republicano.
Trump aprovechó la coyuntura para subrayar cómo la rivalidad dio paso a una relación de respeto y colaboración institucional:
“¿Quién hubiera pensado que esto pasaría, Marco, verdad? Y ahora digo que será el mejor, y lo será.”
Inteligencia, respeto y agudeza
Durante su intervención, Trump reiteró atributos que, según él, hacen de Rubio una figura insustituible en el gabinete. Lo describió como alguien con una inteligencia superior y una capacidad estratégica evidente.
“Siempre fue inteligente, agudo, y la gente lo respeta", concluyó.
Estas cualidades, en palabras del presidente, son las que le han permitido a Rubio obtener un lugar destacado en el complejo entramado de relaciones internacionales y consolidar acuerdos que antes parecían imposibles.
Mención a otro aliado: Pete Hegseth
Aunque Rubio fue el protagonista indiscutido, Trump también dedicó elogios al secretario de Guerra, Pete Hegseth, a quien describió como un líder natural:
“Lo vi hace mucho tiempo, y ha resultado ser incluso mejor, incluso mejor de lo que pensábamos. Verdadero líder, y ese es nuestro secretario de Guerra, anteriormente secretario de Defensa.”
La inclusión de Hegseth en el discurso refuerza la idea de un equipo cohesionado al frente de la política exterior y de defensa, en un momento donde Estados Unidos se posiciona como mediador global tras años de estrategia aislacionista.
Implicaciones políticas
La alabanza pública a Rubio no pasó desapercibida.
Analistas políticos y observadores internacionales ya señalan que podría estar cimentando un posible apoyo a futuras aspiraciones del secretario, bien dentro del gabinete, bien como figura presidencial.
En cualquier caso, las palabras de Trump sugieren que el tiempo de los ataques ha quedado atrás.
El discurso de Trump en Jerusalén no solo celebró un momento histórico en la diplomacia internacional, sino que sirvió como plataforma para una inesperada declaración de apoyo político.
Los elogios a Marco Rubio marcan un punto de inflexión en su relación personal y política, y proyectan al secretario de Estado como una figura de peso en la actual administración.
La transformación del vínculo entre ambos, de adversarios a aliados, parece consolidarse en uno de los escenarios más simbólicos de la diplomacia global, en palabras de quien alguna vez lo enfrentó con dureza, pero que hoy lo eleva al pedestal de la historia: “Será el mejor. Lo será.”
Preguntas frecuentes sobre el apoyo de Donald Trump a Marco Rubio
¿Por qué Donald Trump elogió a Marco Rubio como el mejor secretario de Estado?
Donald Trump elogió a Marco Rubio por su inteligencia, agudeza y capacidad estratégica, calificándolo como el mejor secretario de Estado en la historia de Estados Unidos. Esto ocurrió en el contexto de la firma de un tratado de paz entre Israel y Hamás, donde Trump destacó el papel de Rubio en la redefinición del Departamento de Estado y en la política exterior de EE.UU.
¿Cuál es la relación actual entre Donald Trump y Marco Rubio?
La relación entre Donald Trump y Marco Rubio ha evolucionado de una rivalidad intensa durante las primarias republicanas de 2016 a una colaboración estrecha y de respeto mutuo. Trump ha manifestado públicamente su apoyo a Rubio, sugiriendo que su tiempo de confrontación quedó atrás y destacando su colaboración dentro del gabinete.
¿Qué implicaciones políticas podría tener el respaldo de Trump a Marco Rubio?
El respaldo de Trump a Marco Rubio podría cimentar futuras aspiraciones políticas de Rubio, ya sea dentro del gabinete o como una potencial figura presidencial. Este apoyo sugiere que Rubio es una figura clave en la administración actual y proyecta su influencia en la política estadounidense.
¿Qué papel desempeña Marco Rubio en la administración de Trump?
Marco Rubio ocupa el cargo de secretario de Estado y ha sido designado como asesor interino de Seguridad Nacional, lo que lo convierte en una de las figuras más poderosas del gabinete de Trump. Su rol le permite influir directamente en decisiones estratégicas relacionadas con defensa, inteligencia y relaciones exteriores, consolidando su posición en la política internacional.
Archivado en:
