Yindra Elizástigui, madre del activista cubano Luis Robles, ofreció este miércoles un testimonio conmovedor sobre la represión sufrida por su familia a manos del régimen cubano, durante una conferencia de prensa organizada tras su llegada a España.
“Hoy en Cuba el sufrimiento más grande que tienen los presos políticos es el silencio de sus familiares. Porque si tú callas, tú te haces cómplice”, dijo en su testimonio, transmitido en vivo por CiberCuba Noticias, en el que reveló cómo su vida cambió radicalmente desde el arresto de Luis Robles en 2020, por alzar una pancarta con el mensaje: “Libertad, no más represión, #FreeDenis”. Ese acto pacífico lo convirtió en símbolo de resistencia ciudadana y lo llevó a ser declarado preso de conciencia por Amnistía Internacional.
Yindra explicó que trabajaba en un programa estatal, y que aunque le ofrecieron militar en el Partido Comunista, nunca aceptó: “Siempre me consideré una persona liberal, dueña de mis decisiones”. A raíz del caso de su hijo, comenzó a ser asediada por la Seguridad del Estado.
Contó que comenzaron a asediarla en su trabajo y hasta en la escuela donde estudiaba su sobrina. “La Seguridad fue al trabajo a revisar los documentos con los que yo trabajaba, buscando una lista para tener un motivo, para quizá hasta también encarcelarme a mí también”, explicó.
Además dijo que tuvo que pedir licencias sin sueldo para poder trasladarse a La Habana y ver a su hijo, y que las presiones terminaron obligándola a dejar su trabajo.
Durante su intervención, confesó que por años creyó tener cierto margen de libertad, pero el proceso que vivió la hizo abrir los ojos: “Fui una prisionera más, que tenía que cumplir órdenes. Me tocó levantar la mano para apoyar cosas de las que hoy me arrepiento”.
Según Elizástigui, todo el proceso vivido le hizo ver “la política sucia de Cuba”, y comprender que durante años fue “una prisionera más”.
Sobre el miedo que paraliza a muchos cubanos, aseguró: “Sí hay gente que se ha dado cuenta de la verdad, pero no tienen el valor de hablar. Porque en Cuba no se puede hablar libremente. Hay que estar allí para entenderlo”.
Llamó a las familias de presos políticos a alzar la voz y no abandonar a los suyos. “Nuestros hijos no alzaron la voz solo por ellos, lo hicieron por todos los cubanos. ¿Y qué hacemos nosotros? ¿Callamos? Ese silencio también sostiene a la dictadura”.
Luis Robles, conocido como el joven de la pancarta, llegó esta semana a Madrid junto a su madre y su hijo de siete años, tras lograr salir de Cuba sin que la Seguridad del Estado pudiera interceptarlo. En sus primeras declaraciones a la prensa, afirmó: “Ellos querían que me fuera, pero sin hablar”.
Su salida tomó por sorpresa al régimen, que durante meses intentó imponerle silencio a cambio de permitir su marcha. “Me fui sin decir cómo. Cuando se enteraron, ya estaba fuera”, declaró a CiberCuba.
Robles fue condenado a cinco años de prisión por los delitos de “resistencia” y “propaganda enemiga”, en un juicio duramente criticado por organismos internacionales. En 2024, Estados Unidos sancionó a los jueces y fiscales de su caso por “grave violación de los derechos humanos”.
Durante la conferencia, Yindra subrayó la importancia de continuar la lucha por la libertad desde dentro y fuera de la isla. “España y otros países pueden apoyarnos, pero el cambio tiene que nacer también de nosotros, los que estamos allí. No podemos seguir callando”.
“Somos más. El pueblo es más que las autoridades, que los policías, que los de la Seguridad del Estado", sentenció.
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