La joven cubana Gia Canela (@gia_canela) y su mamá se han convertido en una de las sensaciones más queridas de TikTok. Este dúo madre e hija, que vive en Miami, tiene a todos pendientes de sus videos, llenos de ocurrencias, risas y momentos espontáneos. Pero, sin duda, una de las cosas que más llama la atención en cada clip es la belleza y juventud de la madre, que deja a todos los usuarios sorprendidos.
No hay video en el que no aparezca y los comentarios no se llenen de piropos. Sin embargo, uno en particular desató una auténtica revolución en TikTok. En él, la madre de Gia aparece cantando, con total naturalidad, un fragmento del tema de Shakira y Nicky Jam.
“Yo no pido nada extraordinario, solo un hombre de verdad, que se tire por mí al barro, que cambie las bombillas y hasta que me lave el carro”, interpreta con una mezcla perfecta de actitud, simpatía y carisma que conquistó a millones de usuarios.
El clip, publicado por Gia con el texto “todas lo pensamos, pero mi mamá lo cantó”, supera los ocho millones de visualizaciones, más de un millón de me gusta y acumula cientos de comentarios de sorpresa, admiración y mucho humor.
Entre los mensajes más repetidos se leen: “¿A qué edad tuviste a tu mamá?”, “Tu mamá es mayor o menor que tú?”, “Si así está la madre, imagínate la abuela”, o “Yo quiero verme así cuando sea mamá”.
Otros fueron más ingeniosos: “Yo también me tiro al barro, pero que me lave el carro ella”, “Tu papá sabe pelear?”, “Pensé que la mamá era Shakira”, o “Esa señora es un peligro, pero de los buenos”.
Gia y su madre suelen compartir videos llenos de humor, complicidad y momentos cotidianos que reflejan su excelente relación. Esa conexión tan natural y divertida es la clave de su éxito y lo que las ha convertido en una de las duplas cubanas más simpáticas y queridas de TikTok.
En esta ocasión, sin embargo, la madre fue la estrella absoluta. Con su encanto, seguridad y una letra de Shakira entonada con estilo, se robó el show y se ganó —con razón— el título de “la mamá más viral de TikTok”.
Desde Miami, Gia y su madre siguen demostrando que la mezcla de alegría, autenticidad y buen humor cubano puede conquistar cualquier algoritmo.
Archivado en:
