La tragedia ocurrida el domingo pasado en Compostela y Sol, en La Habana Vieja, no terminó con la muerte de un hombre de 38 años y su madre de 64 bajo las ruinas de su casa.
El derrumbe que los aplastó esa madrugada dejó algo más que escombros: dejó al descubierto la pobreza extrema que obliga a los cubanos a hurgar entre ruinas mortales para sobrevivir.
Mientras aún se habla de las víctimas, vecinos fueron grabados buscando entre los restos del edificio colapsado, en plena calle llena de escombros y desechos, desesperados por encontrar algo que les sirva.
No lo hacían por curiosidad ni por morbo. Lo hacían "porque siempre le hace falta algo a alguien, por la necesidad que hay en este momento en la Isla", denunció el opositor Silverio Portal en Facebook.
El activista señaló que esta escena de miseria no surgió de la nada, sino de un sistema incapaz de construir ni reparar viviendas dignas, después de décadas de abandono.
"Aquí se murieron dos personas y van muriendo, mientras pasan los meses, los días. Esto es lo normal", afirmó, señalando los escombros mientras vecinos escarbaban entre ellos.
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La calle, obstruida con restos del edificio, muestra -como tantas otras en Cuba- una realidad que Portal denunció con una frase contundente: "la necesidad del sistema".
El video compartido describe lo que en el país se ha vuelto rutina: gente revisando basura, recogiendo lo que aparezca, como única forma de satisfacer necesidades materiales que el Estado no cubre.
Según Portal, no se trata de un hecho aislado ni excepcional. "Es lo que se ve a diario", insistió.
Derrumbe en La Habana Vieja: Ni el primero ni el último
La crisis de vivienda ha sido ignorada por el régimen, que ni repara ni construye ninguna. Mientras, las casas se van destruyendo y las familias continúan viviendo entre derrumbes, riesgos y abandono.
Las muertes de Carlos Fidel Sánchez Díaz, de 38 años, y su madre, Sara Paula Díaz, de 64 años, no son excepciones, y las cifras lo confirman.
Cada año se desploman alrededor de mil edificaciones en La Habana, dejando heridos, muertos y familias sin techo. Vecinos de Compostela aseguraron que el inmueble presentaba un deterioro estructural evidente, ignorado durante años.
Ese abandono contrasta con la velocidad con que el gobierno construye hoteles y proyectos turísticos, mientras miles de cubanos permanecen en estructuras frágiles que se convierten en tumbas.
La negligencia estatal, la ausencia de mantenimiento, la falta de inversión en vivienda y la lentitud institucional empuja a las familias a regresar a edificios con peligro de desplome, porque no tienen otra opción.
En Compostela y Sol, el derrumbe mató a dos personas, pero la pobreza ya estaba matando antes.
Lo que se ve entre los restos del edificio no es solamente destrucción; es el retrato de un país donde sobrevivir depende de escarbar entre ruinas que el Estado dejó caer.
Preguntas frecuentes sobre el colapso de edificios en Cuba y la crisis habitacional
¿Qué ocurrió en el reciente derrumbe en La Habana Vieja?
El derrumbe parcial en un edificio de La Habana Vieja resultó en la muerte de Carlos Fidel Sánchez Díaz y su madre Sara Paula Díaz. El colapso ocurrió en la madrugada del 16 de noviembre, en la calle Compostela y dejó también a otras familias en situación de riesgo. Este evento pone de manifiesto la crisis habitacional crónica en Cuba, donde el abandono y la falta de mantenimiento son comunes.
¿Por qué los cubanos buscan entre los escombros tras los derrumbes?
Los cubanos buscan entre los escombros por necesidad y pobreza extrema. La falta de recursos y el abandono estatal los obliga a buscar en ruinas materiales que puedan reutilizar para satisfacer necesidades básicas. Esta situación refleja un sistema incapaz de garantizar condiciones de vida dignas.
¿Cómo afecta la crisis de vivienda en Cuba a la población?
La crisis de vivienda en Cuba expone a miles de familias al riesgo de derrumbes. La falta de mantenimiento, inversión y políticas efectivas ha dejado a muchos cubanos viviendo en estructuras inseguras. Cada año colapsan cerca de mil edificaciones en La Habana, dejando víctimas y desamparo.
¿Qué medidas ha tomado el gobierno cubano frente a los derrumbes?
El gobierno cubano ha prometido soluciones futuras, pero la respuesta ha sido lenta e insuficiente. Mientras se prioriza la construcción de hoteles y proyectos turísticos, las necesidades habitacionales de la población quedan desatendidas. La falta de acción efectiva evidencia una negligencia estatal que agrava la situación.
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