Mientras cientos de familias en Santiago de Cuba continúan sin techo ni ayuda real tras el paso del huracán Melissa, un grupo de residentes del municipio de Baconao protagonizó este jueves una escena que evidencia el adoctrinamiento con que el régimen cubano intenta moldear la respuesta pública ante la tragedia.
Durante una visita de Miguel Díaz-Canel a comunidades afectadas, algunos vecinos declararon sentirse “satisfechos con su apoyo incondicional” y agradecieron al mandatario “por sentir el dolor ajeno” en una intervención que fue grabada y difundida por la prensa oficial.
“No estamos solos, aquí todo no se ha perdido, aquí hay revolución”, añadió una de las mujeres entrevistadas, repitiendo casi literalmente el lenguaje propagandístico que suele acompañar las coberturas televisivas de desastres naturales en la isla.
Las declaraciones, cargadas de lealtad política forzada, contrastan con la desesperación y el malestar real que se vive en otras zonas del oriente cubano, donde miles de damnificados denuncian haberlo perdido todo sin recibir apoyo estatal.
En el video difundido por la televisión estatal, los vecinos agradecen también “a los compañeros de la evacuación” y “a los que han traído donaciones”, pese a que las entregas de ayuda siguen siendo escasas y gestionadas bajo control político, según denuncian fuentes locales.
Apenas unos días antes, en la vecina localidad de El Cobre, Díaz-Canel protagonizó un momento de tensión cuando respondió con desprecio a una mujer que le reclamó por la pérdida de su cama: “Y yo tampoco tengo para dártela ahora”, le contestó el mandatario.
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El episodio, grabado por residentes y difundido por el influencer Alex Otaola, mostró a un gobernante sin empatía ante el sufrimiento de los damnificados.
Tras el paso del huracán Melissa, Santiago de Cuba y otras provincias orientales enfrentan una situación crítica: techos arrancados, cosechas perdidas, apagones prolongados y un colapso casi total del transporte y el suministro eléctrico.
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