El presidente Donald Trump aseguró este sábado que la captura del gobernante venezolano, Nicolás Maduro, se realizó sin bajas entre las fuerzas estadounidenses y con todas las aeronaves regresadas a base, tras una operación militar nocturna en Venezuela.
Trump explicó en una entrevista televisada para Fox News que la operación había sido planificada con anticipación pero que fue pospuesta durante varios días debido a las condiciones climáticas, hasta encontrar “el momento exacto” para actuar.
Según detalló, Maduro se encontraba en una estructura fuertemente fortificada, con puertas de acero y salas de seguridad, y aunque intentó refugiarse, fue capturado en cuestión de segundos, afirmó el mandatario estadounidense.
El presidente también precisó que no hubo pérdidas humanas entre las tropas que participaron en la operación y que, si bien algunos equipos resultaron dañados —incluido un helicóptero—, todas las aeronaves regresaron sin bajas.
“No perdimos a nadie. Hubo algunos heridos, pero ninguna muerte. No perdimos aeronaves. Todo volvió a casa”, declaró Trump.
La operación, confirmada por medios internacionales, implicó una serie de ataques aéreos y una incursión militar en diferentes puntos de Caracas y otras zonas del norte de Venezuela como parte de la campaña estadounidense contra lo que Washington califica de actividades ilícitas vinculadas al régimen de Maduro.
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Trump afirmó que la acción fue “muy mortal y muy poderosa”, y que las fuerzas estadounidenses estaban preparadas incluso para una segunda oleada, aunque no fue necesaria.
En sus declaraciones, el presidente dijo que observó parte de la operación en tiempo real y que las fuerzas utilizadas fueron “las más altamente entrenadas del mundo”.
Medios norteamericanos señalan que Maduro y su esposa, Cilia Flores, fueron capturados durante la noche y trasladados posteriormente a un buque de guerra estadounidense, desde donde se esperaba su traslado a Nueva York para enfrentar cargos penales relacionados con narcotráfico y otras acusaciones presentadas por fiscales federales.
La operación marca una escalada histórica en la intervención estadounidense en Venezuela y ha desencadenado reacciones internacionales, con gobiernos que han condenado el ataque y otros que han expresado apoyo o respaldo a la acción de Washington.
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