La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, negó este miércoles que su país haya incrementado el envío “histórico” de petróleo a Cuba, aunque reconoció que México se ha convertido en un proveedor importante de crudo para la isla.
Durante su conferencia de prensa matutina en la Ciudad de México, Sheinbaum aseguró que, pese a las investigaciones publicadas por medios internacionales como el diario Financial Times, México no está enviando “más petróleo del que se había enviado históricamente” a la isla caribeña.
Aun así, aceptó que el país se volvió un actor vital en el abasto de combustible de Cuba en el actual contexto regional, que ahora está agravado por la fuerte caída de los suministros venezolanos tras la captura del presidente Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses.
“Ayer pregunté a Pemex y no me mandaron el dato exacto, pero no se está enviando más petróleo del que se había enviado históricamente. No hay un envío particular”, afirmó Sheinbaum en respuesta a cuestionamientos sobre si la administración había aumentado los volúmenes de crudo enviados a Cuba.
Sin embargo, en octubre también trascendió que el envío a La Habana se había triplicado en el último semestre.
La mandataria explicó que el suministro de petróleo la nación caribeña forma parte de contratos previos y de “ayuda humanitaria”, pero admitió que, debido a la reducción de las exportaciones venezolanas —antes el principal proveedor histórico de Cuba— México ha tomado un papel más relevante.
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Los envíos de crudo de Venezuela a Cuba se desplomaron en los últimos años por la caída de la producción petrolera venezolana y las sanciones internacionales, lo que obligó a La Habana a buscar fuentes alternas de combustible, incluyendo a México y, en menor medida, a Rusia.
Sheinbaum recordó que el suministro de petróleo mexicano a Cuba se realiza “dentro de un marco legal y como país soberano”, y que se basa en acuerdos históricos entre ambos países, algunos de los cuales datan de décadas atrás y han incluido condonación de deuda y cooperación energética, incluso en gobiernos anteriores.
La presidenta también aludió a que México ha enviado barcos con combustible a Cuba para aliviar la crisis energética provocada por apagones, una situación que se ha agravado con la caída de las importaciones de crudo venezolano y la falta de capacidad de refinación en la isla.
El papel de México como proveedor de petróleo a Cuba ha generado inquietud en sectores de Estados Unidos, en especial tras la operación militar que capturó a Maduro.
Analistas y políticos de Washington han señalado que los envíos mexicanos podrían tensar aún más las relaciones con el gobierno del presidente Donald Trump, que ha endurecido su postura contra los regímenes de Cuba y Venezuela.
Mientras tanto, el régimen cubano enfrenta una situación energética crítica, con frecuentes apagones y una creciente dependencia de suministros externos, lo que convierte a México en un aliado clave para mantener cierta estabilidad en el abastecimiento de combustibles en la isla.
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