Vivian Hernández, una cubana de 62 años arrestada con violencia por un policía en la oficina administrativa del parque de casas móviles Li’l Abner, fue declarada culpable este miércoles de los tres delitos menores que enfrentaba.
El episodio -registrado en video y ampliamente difundido en diciembre de 2024- convirtió su caso en emblema de la tensión entre inquilinosy autoridades locales.
Aunque fue hallada culpable de tres cargos menores -alteración del orden público, allanamiento tras advertencia y resistencia al arresto sin violencia- la jueza optó por no imponer a Vivian pena de cárcel.
La decisión le permitió regresar a casa sin pasar por prisión, aunque ahora carga con antecedentes penales.
“Basaron mi culpabilidad en un tecnicismo”
A la salida del juicio este miércoles, Hernández cuestionó los argumentos que sustentaron el veredicto en su contra.
“Lo único que me molestó fue que basaran todo el proceso en un tecnicismo de que el policía vulgarmente y agresivamente me dijera: ‘fuera, fuera, fuera’. Y que yo tuviera que entenderlo”, declaró a Telemundo 51.
Según dijo, su condena se basó en una barrera lingüística más que en una conducta delictiva.
“Fuera del lugar donde yo tenía que pagar la renta para no perder mi casa, y que yo tuviera que entenderlo... en eso basaron mi culpabilidad”, añadió.
“Estoy feliz, no hay tiempo en la cárcel, pero tengo sorpresa en el veredicto”, comentó su abogado, David Winker.
Lo que dijo Hernández en el juicio
Durante el proceso, Hernández testificó en su propia defensa y aseguró que no cometió ningún delito.
Relató que entró a la oficina administrativa del parque invitada por el personal para hablar sobre el proceso de desalojo y pagar su renta, algo que intentaba hacer para evitar perder su vivienda.
A lo largo de su intervención ante el jurado, insistió en que su comportamiento fue pacífico y respetuoso, a pesar del clima de tensión que se vivía en el parque.
Respondió con claridad cuando se le preguntó si había estado gritando.
“La gente nos dice a los cubanos que cuando hablamos, parecemos estar gritando, pero este es mi tono de voz, esta es mi forma de hablar”, afirmó a través de un traductor.
También negó haber alterado el orden público o haberse resistido al arresto:
“En ningún momento yo formé disturbio público… de la mejor manera y la forma más decente expliqué por qué ellos no debían estar demoliendo la primera propiedad como lo estaban haciendo”.
¿Qué ocurrió el 4 de diciembre de 2024?
Los hechos por los que fue arrestada Vivian Hernández sucedieron en medio de un proceso masivo de desalojo en el parque de casas móviles Li’l Abner, en Sweetwater, un área donde más de 900 viviendas rodantes estaban programadas para demolición.
Las autoridades municipales ejecutaban una orden de desalojo que afectaba a unos 5,000 residentes, convirtiéndose en el mayor operativo de este tipo en la historia de Florida.
Hernández, residente del parque durante más de 15 años, acudió ese día a la oficina administrativa para intentar pagar la renta y obtener información sobre el proceso.
Fue entonces cuando se encontró con el sargento Brian Arias, quien testificó durante el juicio que había sido llamado por el personal de la oficina porque la mujer estaba alterada.
Según Arias, él le pidió a Hernández que se retirara y ella se negó repetidamente.
Bajo juramento, relató: “Intenté acompañarla a la salida. Comenzó a forcejear, y fue entonces cuando tuve que inmovilizarla en el suelo”.
Una cámara registró lo que ocurrió a continuación: el oficial lanzó al suelo a Hernández mientras ella gritaba en español:
“¡No estoy haciendo nada! ¡Me estás usando la fuerza solo por diversión!”.
El video, difundido ampliamente en redes y medios locales, generó una oleada de reacciones y se convirtió en símbolo de la lucha de los residentes desplazados de Li’l Abner.
Sin cárcel, pero con consecuencias
Aunque evitó la cárcel, la condena deja a Hernández con antecedentes penales, lo que podría afectar su situación migratoria y su acceso a programas de ayuda. Su abogado, David Winker, lamentó el resultado, pero se mostró aliviado de que no haya sido encarcelada.
La cubana también ha presentado una demanda civil contra la ciudad de Sweetwater, alegando uso excesivo de la fuerza por parte del agente Arias, y forma parte de un grupo de unos 200 inquilinos que denunciaron a los propietarios del parque por acoso y desalojos injustificados.
En declaraciones anteriores a Univision, Hernández ya había expresado su sensación de injusticia.
“Me siento frustrada, me siento cansada y me siento preocupada con lo que es la justicia en este país… Me estoy dando cuenta de que la justicia en este país es un privilegio para ricos y un problema para las personas pobres y de bajos recursos, como yo”, dijo en octubre.
Preguntas frecuentes sobre el juicio de Vivian Hernández y los desalojos en Sweetwater
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¿Cuál fue el veredicto en el juicio de Vivian Hernández?
Vivian Hernández fue declarada culpable de tres delitos menores: alteración del orden público, allanamiento tras advertencia y resistencia al arresto sin violencia. Sin embargo, la jueza no le impuso pena de cárcel, permitiéndole regresar a casa sin pasar por prisión.
¿Por qué fue arrestada Vivian Hernández durante el desalojo en Sweetwater?
Vivian fue arrestada durante un desalojo masivo en el parque de casas móviles Li’l Abner. El arresto ocurrió cuando intentaba pagar su renta para evitar perder su vivienda. Se produjo un altercado con un agente de policía que la acusó de alterarse y resistirse a sus órdenes.
¿Cuáles son las implicaciones del juicio para Vivian Hernández?
Aunque evitó la cárcel, Vivian Hernández ahora tiene antecedentes penales, lo que podría complicar su situación migratoria y su acceso a programas de ayuda. Además, ha presentado una demanda civil contra la ciudad de Sweetwater por uso excesivo de la fuerza.
¿Qué impacto ha tenido el caso de Vivian Hernández en la comunidad de Sweetwater?
El caso de Vivian Hernández se ha convertido en un símbolo de la lucha de los residentes desplazados del parque de casas móviles Li’l Abner. Ha generado una ola de reacciones y ha sido punto de referencia para otros residentes que denuncian desalojos injustificados y uso excesivo de la fuerza por parte de las autoridades.
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