La Guardia Costera de Estados Unidos ha redirigido parte de sus recursos operativos para apoyar el aumento de deportaciones de inmigrantes detenidos, en medio del endurecimiento de la política migratoria de la actual administración.
El reporte fue publicado por NBC News, que señala que el uso creciente de aeronaves del cuerpo para trasladar migrantes hacia centros de expulsión ha desplazado misiones tradicionales como patrullajes marítimos, vigilancia y operaciones de búsqueda y rescate.
Datos recopilados por la organización ICE Flight Monitor indican que más de 750 vuelos fueron desviados de sus funciones habituales hacia tareas vinculadas con deportaciones.
Según el medio, el incremento en estos vuelos se produjo de manera acelerada el año pasado, con un salto notable entre junio y noviembre.
Algunas estaciones aéreas, como la de Sacramento, habrían recibido orientaciones que colocan el transporte interno de inmigrantes detenidos entre sus principales prioridades operativas.
El contexto de esta decisión está vinculado a la estrategia migratoria del presidente Donald Trump, que ha fijado metas ambiciosas en materia de expulsiones.
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, supervisa la implementación de estas medidas dentro del Departamento de Seguridad Nacional, del cual depende la Guardia Costera.
Fuentes citadas en el reporte señalaron que la reorientación de recursos ha generado incomodidad entre oficiales, particularmente porque la búsqueda y rescate ha sido históricamente considerada la misión central de la institución.
Algunos funcionarios habrían expresado preocupación por el impacto que este cambio podría tener en la cultura y en la moral interna del cuerpo.
El Departamento de Seguridad Nacional rechazó que exista una directriz formal que coloque las deportaciones por encima de las misiones de emergencia.
Un portavoz aseguró que la Guardia Costera continúa preparada para responder a operaciones de rescate y que equilibra sus distintas responsabilidades sin descuidar la seguridad marítima.
La tensión descrita por NBC News se produce en un momento de alta exposición pública de la política migratoria estadounidense, que ha generado debates dentro y fuera del país sobre el alcance y los métodos empleados para cumplir los objetivos de deportación.
Preguntas frecuentes sobre las deportaciones masivas en EE.UU. bajo el gobierno de Trump
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¿Por qué Estados Unidos ha incrementado las deportaciones masivas?
El aumento de las deportaciones masivas en Estados Unidos se debe a la política migratoria de línea dura implementada por el presidente Donald Trump. La administración ha fijado metas ambiciosas en materia de expulsiones, utilizando recursos significativos del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) para cumplir estos objetivos. La estrategia incluye el uso de aeronaves de la Guardia Costera y la implementación de tecnología avanzada para identificar y detener a inmigrantes en situación irregular.
¿Qué papel juega la Guardia Costera en las deportaciones?
La Guardia Costera ha redirigido parte de sus recursos operativos para apoyar el aumento de deportaciones de inmigrantes detenidos. Esto ha desplazado misiones tradicionales como patrullajes marítimos y operaciones de rescate. La reorientación de recursos ha generado preocupación entre los oficiales, ya que afecta la misión central histórica del cuerpo.
¿Cuál es la respuesta del Departamento de Seguridad Nacional ante las críticas a su gestión?
La Secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, ha defendido las medidas adoptadas por el DHS, afirmando que "están devolviendo la cordura al sistema migratorio" y protegiendo la infraestructura crítica de Estados Unidos. Noem ha arremetido contra quienes critican las deportaciones, acusándolos de defender a personas que violan la ley.
¿Cómo afecta esta política migratoria a los derechos civiles y la privacidad?
La política migratoria bajo la administración Trump ha sido criticada por su impacto en los derechos civiles y la privacidad. Se han implementado prácticas que amplían la vigilancia estatal, como el uso de datos de pasajeros y tecnología avanzada para rastrear inmigrantes. Esto ha generado preocupación sobre el debido proceso y los derechos de las personas detenidas.
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