
Vídeos relacionados:
Un empresario cubano fue detenido en Islamorada, en los Cayos de Florida, pese a contar con reconocimiento como propietario de una franquicia, debido a que pesaba sobre él una orden final de deportación y un extenso historial criminal.
La información fue confirmada por el jefe de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos, Michael W. Banks, quien señaló en redes sociales que “el éxito y el estatus no borran un pasado criminal”.
Según detalló el funcionario, el ciudadano cubano es “un destacado propietario de franquicias”; pero tiene antecedentes por delitos graves relacionados con drogas, robo mayor (grand theft), hurto, resistencia al arresto y conducción bajo los efectos del alcohol (DUI, por sus siglas en inglés).
El hombre fue puesto bajo custodia y actualmente se encuentra pendiente de procedimientos de deportación.
En el sistema migratorio estadounidense, una orden final de deportación implica que un juez de inmigración ya dictaminó la expulsión del país y que la persona agotó —o no utilizó— las vías de apelación correspondientes.
Las autoridades no han revelado públicamente la identidad del detenido ni el nombre de la franquicia que operaba en Florida. Solo publicó una foto del arresto donde en primer plano se ve un auto de lujo marca Rolls Royce.
El caso se produce en un contexto de mayor rigor en la aplicación de leyes migratorias contra personas con antecedentes penales, incluso cuando cuentan con negocios establecidos o cierto reconocimiento público.
Archivado en: