
Vídeos relacionados:
La cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) celebrada este sábado en Bogotá dejó en evidencia la fragilidad del bloque, con baja asistencia de mandatarios y crecientes distancias entre los países de la región frente a las posiciones de Cuba y Venezuela.
Solo cuatro mandatarios participaron a la X edición de este tipo de reuniones efectuada en Bogotá: el anfitrión colombiano, Gustavo Petro; el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva; el de Uruguay, Yamandú Orsi, y el de Burundi, Évariste Ndayishimiye, quien acudió en representación de la Unión Africana. El resto de los países envió delegaciones de menor nivel, destacó el diario español El País.
Durante la cita se produjo el traspaso de la presidencia pro témpore del organismo, que pasó de Colombia a Uruguay por los próximos 12 meses.
En su intervención, Orsi destacó uno de los pocos consensos que aún reivindica el bloque: que América Latina y el Caribe continúan siendo una zona sin conflictos armados entre Estados.
“Con solo el 8 % de la población mundial, nuestra región concentra más del 30 % de los homicidios del planeta”, advirtió el mandatario uruguayo, quien llamó a reforzar la cooperación regional frente al crimen organizado, el narcotráfico y el tráfico ilícito de armas.
La cumbre también sirvió para inaugurar un diálogo de alto nivel entre América Latina y África, un intento de proyectar el bloque hacia nuevos espacios de cooperación internacional en un contexto global marcado por guerras, tensiones comerciales y debilitamiento del multilateralismo.
Sin embargo, el encuentro volvió a evidenciar las dificultades internas de la Celac. El propio Lula da Silva había advertido días antes que el organismo atraviesa una etapa de parálisis y que las cumbres regionales cada vez tienen menos presencia de líderes.
“Nuestras cumbres están vacías, con la ausencia de los principales líderes regionales”, afirmó el mandatario brasileño en un foro reciente en Panamá.
“La Celac está paralizada y no ha sido capaz siquiera de hacer una única declaración contra ataques ilegales que afectan a nuestras naciones”, lamentó.
El presidente colombiano Petro, por su parte, defendió la necesidad de que América Latina y África “busquen su propia identidad para hablarle al mundo”, en un escenario internacional que describió como marcado por conflictos armados, crisis climática y disputas geopolíticas.
Petro también criticó el discurso del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, al advertir que sus posiciones podrían empujar al mundo hacia “una nueva era de conflictos”.
Pese a los intentos de proyectar una agenda internacional, el encuentro reflejó las tensiones políticas que atraviesan al bloque, donde conviven gobiernos de izquierda y derecha con prioridades y visiones estratégicas muy diferentes.
Participación del régimen cubano
Desde Cuba, el ministro de Relaciones Exteriores Bruno Rodríguez defendió el papel de La Habana dentro del organismo y aseguró que su país continuará promoviendo “la igualdad soberana y la independencia colectivas” dentro de la Celac.
En una publicación en redes sociales, el canciller volvió a acusar al gobierno de Estados Unidos de mantener una política de “guerra y persecución económica” contra la isla durante más de seis décadas, señalando el embargo como principal causa de las dificultades económicas que atraviesa el país.
Las declaraciones generaron numerosas reacciones críticas en redes sociales, donde varios usuarios cuestionaron el discurso oficial del régimen y señalaron las contradicciones entre la retórica de soberanía y la situación interna de Cuba.
Algunos comentarios acusaron al gobierno cubano de utilizar el embargo como argumento recurrente para justificar la crisis económica, mientras otros denunciaron la falta de libertades políticas en la isla y recordaron las detenciones masivas derivadas de las masivas protestas del 11 de julio de 2021, tras lo cual permanecen encarcelados más de un millar de presos políticos.
La reunión de Bogotá dejó así una fotografía ambivalente del organismo: mientras intenta ampliar su proyección internacional con nuevos socios como África, la Celac sigue enfrentando dificultades para consolidar una agenda común dentro de una región cada vez más fragmentada políticamente.
Preguntas Frecuentes sobre la Cumbre de la Celac y la Situación de Cuba y Venezuela
CiberCuba te lo explica: Toca la pregunta para ver la respuesta 👇
¿Por qué la Celac enfrenta dificultades para consolidar una agenda común?
La Celac enfrenta dificultades debido a la fragmentación política en América Latina y el Caribe, donde conviven gobiernos de izquierda y derecha con prioridades y visiones estratégicas muy diferentes. Esto se refleja en la baja asistencia de mandatarios y la falta de consenso en la región.
¿Cómo ha sido la participación de Cuba en la reciente cumbre de la Celac?
Desde Cuba, el ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, defendió el papel de La Habana en la Celac, asegurando que su país continuará promoviendo la igualdad soberana e independencia colectivas. Sin embargo, las declaraciones generaron críticas en redes sociales, donde se cuestionó el discurso oficial del régimen cubano.
¿Qué posiciones adoptaron los líderes de América Latina y el Caribe en la cumbre respecto a Cuba y Venezuela?
Durante la cumbre, se evidenció un distanciamiento creciente de varios países de la región hacia las posiciones de Cuba y Venezuela. El bloque mostró fracturas internas y una falta de unidad en torno a estos países, con algunos líderes criticando abiertamente al régimen cubano.
¿Cuál fue la reacción de Gustavo Petro ante la exclusión de Cuba, Nicaragua y Venezuela de la Cumbre de las Américas?
Gustavo Petro decidió no asistir a la Cumbre de las Américas en protesta por la exclusión de Cuba, Nicaragua y Venezuela, argumentando que el diálogo no debe comenzar con exclusiones. Propuso una reunión conjunta entre la Celac y Estados Unidos para estudiar la integración económica del continente, pero no recibió respuesta.
¿Qué desafíos enfrenta la Celac en su proyección internacional?
La Celac intenta ampliar su proyección internacional con nuevos socios como África, pero sigue enfrentando dificultades internas y la falta de una agenda común debido a la fragmentación política y las tensiones entre sus miembros. Esto limita su capacidad para actuar como un bloque cohesionado en el escenario internacional.
Archivado en: