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El canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla sostuvo este jueves un encuentro con Serguéi Riabkov, Viceministro de Relaciones Exteriores de Rusia, en el marco de las Consultas Intercancillerías celebradas en La Habana.
Rodríguez agradecí por el reciente envío de petróleo a Cuba públicamente a Moscú. "Resaltamos las sólidas, históricas y estratégicas relaciones existentes entre ambos países y agradecí por el reciente envío de petróleo a Cuba, frente al cerco energético impuesto por el gobierno de EEUU", escribió el canciller en su cuenta de la red social X.
El diplomático cubano también transmitió saludos al titular de Exteriores ruso: "Envié un caluroso saludo al querido amigo y Canciller Serguéi Lavrov".
Riabkov, veterano diplomático ruso que ocupa la viceministería desde 2008, presidía las consultas bilaterales en La Habana, que se extendieron durante los días ocho y nueve de abril.
El encuentro se produce días después de que el petrolero Anatoly Kolodkin atracara en el puerto de Matanzas el 30 de marzo con aproximadamente 730,000 barriles de crudo, el primer cargamento ruso del año para Cuba.
La descarga tomó unas 96 horas y el combustible fue priorizado para la generación eléctrica, aunque analistas señalan que el cargamento cubre apenas entre siete y diez días del consumo total cubano, sin resolver la crisis estructural.
El ministro ruso de Energía, Serguéi Tsivilev, confirmó el primero de abril que se prepara un segundo buque para no dejar abandonados a los cubanos.
La crisis energética cubana se agravó drásticamente desde enero de 2026 tras la interrupción del suministro venezolano y la aplicación de nuevas sanciones estadounidenses. Cuba produce solo el 40% del combustible que necesita —unos 40,000 barriles diarios frente a una demanda de entre 90,000 y 110,000— y registra apagones de hasta 18 y 25 horas diarias.
La Central Termoeléctrica Antonio Guiteras, la de mayor capacidad del país, colapsó el cinco de marzo y volvió a fallar el pasado martes por una avería en la caldera.
Esta intensa actividad diplomática entre La Habana y Moscú arrancó en febrero, cuando Rodríguez viajó a Rusia y se reunió con Putin y con Lavrov en busca de apoyo energético. Putin calificó entonces de inaceptables las sanciones estadounidenses contra Cuba y prometió respaldo en "tiempos difíciles".
El propio presidente Donald Trump facilitó el paso del Anatoly Kolodkin al declarar el 29 de marzo que no tenía "ningún problema" con que Rusia enviara petróleo a Cuba, mientras el Kremlin confirmó que hubo conversaciones previas con Washington sobre el envío.
El segundo cargamento ruso anunciado por Tsivilev será la próxima prueba de si Moscú puede sostener un suministro más estable que alivie la crisis que agobia a la población cubana.
Preguntas frecuentes sobre la crisis energética en Cuba y el apoyo de Rusia
CiberCuba te lo explica:
¿Por qué Cuba está enfrentando una crisis energética tan severa?
La crisis energética en Cuba se debe principalmente a la interrupción del suministro de petróleo por parte de Venezuela y a las sanciones de Estados Unidos, que han bloqueado el acceso a otras fuentes de combustible. Esta situación ha provocado apagones prolongados y una escasez crítica de energía en la isla.
¿Qué ayuda está proporcionando Rusia a Cuba en esta crisis?
Rusia ha enviado un cargamento de 730,000 barriles de crudo a Cuba, que llegó a finales de marzo de 2026. Este envío de petróleo ruso es un intento de aliviar temporalmente la crisis energética en la isla, aunque se estima que el cargamento cubre solo unos pocos días de la demanda total de combustible de Cuba.
¿Cómo ha respondido Estados Unidos al envío de petróleo ruso a Cuba?
Aunque Estados Unidos mantiene sanciones sobre el petróleo ruso, permitió el paso del petrolero Anatoly Kolodkin hacia Cuba por razones humanitarias. Sin embargo, esta decisión ha creado tensiones diplomáticas, ya que Estados Unidos busca seguir ejerciendo presión sobre el régimen cubano.
¿Qué impacto tiene el envío de petróleo ruso en la crisis energética cubana?
El envío de petróleo ruso proporciona un alivio temporal a la crisis energética en Cuba, pero no resuelve los problemas estructurales subyacentes. El combustible es utilizado principalmente para la generación eléctrica, pero se espera que solo cubra unos días de consumo, dejando a la isla aún en una situación precaria.
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